Prueba de ello son enclaves como el de Alcalá del Júcar, junto a la linde con Valencia, donde una serie de meandros encajados constituyen un insólito paisaje de inesperados cañones hundidos en la llanura de la comarca de La Manchuela.
El pueblo de Alcalá del Júcar es uno de los más bonitos de España, con sus famosas casas-cueva que horadan y ,en algún caso, atraviesan la montaña, asomándose a la hoz (la más famosas las Cuevas del Diablo).
Podemos también destacar la zona de la Sierra de Alcaraz y el Calar del Mundo, en donde nos sobrecoje la contemplación del fantástico nacimiento del Río Mundo. Son estas unas sierras cubiertas de densos bosques de pino (especialmente laricio) en las que halló su final una bandolero, El Pernales, que aunque la leyenda convirtió en una especie de romántico héroe, era en realidad un indeseable.
En la zona hay cabras montesas, águilas reales y perdiceras, azores, gavilanes, halcones peregrinos, jabalíes, ciervos,…





