En los confines más meridionales de la costa de la provincia de Valencia, lindando ya con los de la costa alicantina, pudiera parecer que no hay más paisaje que un litoral urbanizado, los naranjales que inundan la zona, y algunas sierras en el horizonte que parecieran no prometer ninguna sorpresa agradable al amante de la Naturaleza. Pero no es así, aparte de que pasear por muchos rincones de los naranjales puede ser una experiencia muy agradable. Pero hay además en torno a Oliva lugares realmente singulares, como por ejemplo un parque natural.
PARQUE NATURAL DE LA MARJAL DE PEGO-OLIVA
Es , sin duda, uno de los humedales más interesantes del Mediterráneo. Originariamente existía aquí una gran albufera que se fué colmatando con los sedimentos, generándose una interesante zona inundadiza. Hoy es una interesante conjunción de arrozales y zonas húmedas con extensos carrizales , acequias y canales, flanqueada por el río Bullent por el norte y por el río racons al sur. En la zona aledaña de costa perdura algo de sistema dunar. Las aguas del humedal son de una calidad relativamente buena ,lo que permite la presencia de especies de peces singulares como el samaruc. Por supuesto que la zona es hogar de innumerables aves acuáticas como zampullines, somormujos, garzas, cigueñelas,…
No lejos de Pego, adentrándose en las montañas calizas circundantes, podemos llegar a sitios tan interesantes como Vall de Ebo donde, además de la singular Cueva del Rull, con sus formaciones de estalactitas y estalagmitas, encontramos la garganta del Barranco del Infierno, excavada por el río Girona (conviene no adentrarse demasiado en él si no se conoce la zona, porque lo bonito, cuando es tan agreste , puede ser peligroso a veces, además de fatigoso en caminos que zizgaguean bajando a la garganta).
Menos peligro tiene otro espacio natural cercano a Oliva y a Gandía. Se accede a él desde el pueblo de Villalonga (a 12 kms de Gandía), siguiendo el trazado de un antiguo ferrocarril que hicieron los ingleses para comunicar el puerto de Gandía con la industria de Alcoy, siguiendo el curso del río Serpis. Lo que fuera el antiguo ferrocarril de la empresa The Alcoy and Gandia Railway and Harbour Co. Ltd ,obviamente, ya no funciona, pero su trazado es una Via Verde transitable que atraviesa algunos túneles y se interna en un agreste paraje: el Racó del Duc, un bonito desfiladero flanqueado al norte por las crestas imponentes de la Sierra de La Safor alzan sus crestas a más de 1.000 metros sobre el nivel del cercano Mediterráneo y ofrecen un aspecto soberbio.
Al sur de la sierra anterior, por cierto, hay un valle precioso con pueblos de nombre morisco (Benialí, Benirrama,l Benisiva,…), la Vall de la Gallinera.




