Bonitas son siempre esas “ondas do mar de Vigo” de las que los hablasen las famosas Cantigas de Amigo galaico-portuguesas.
Atenuando la fuerza de esas olas, a la entrada de la Ría de Vigo, las Islas Cies, que algunos autores piensan que podrían haber sido parte de las antiguas Casitérides o las Islas de los Dioses. Hoy las islas Cies están incluidas dentro del Parque Nacional de las Islas Atlánticas (junto con otras como las de Ons o Sálvora). Son las Cíes mucho más bravas en la fachada que mira hacia el mar exterior, donde el oleaje de millones de años ha labrado impresionantes acantilados y más suaves hacia el este, donde encontramos bonitas playas y calas .
Estas islas, a 3 millas de la costa, parece como si hubiesen sido puestas allí para atenuar la fuerza del ataque de los temporales, de los que protegen a la ría.
Las Cies (con un total de 433 hectáreas de superficie) son tres islas principales y dos islotes (el de Viños y el de Boeiro). La isla norte es la de Monteagudo (193 metros de altura máxima ), que se halla unida a la isla del medio o del Faro por una escollera artificial que ha creado un itsmo de arena con un pequeño lago, la del medio o del Faro (altura máxima en Monte Faro, 187 metros) y la del sur es la de San Martín.
Estas islas tienen manantiales de agua dulce, y su vegetación es sobre todo de tojo, pinares y eucaliptales.
Entre la fauna destacan aves marinas como las pardelas pichonetas, los alcatraces,o las gaviotas




