SIERRA DE LA CULEBRA
La Sierra de la Culebra, cuyo nombre acaso proceda de su alargada forma serpentiforme, es una alineación montañosa de unos cincuenta kilómetros de largo y discreta altura ( 1.238 metros en Peña Mira ) que, no obstante, tiene un extraordinario interés natural. Sus amplias repoblaciones de pino silvestre padecieron severos incendios. Hay , hay sin embargo, entorno a las pedrizas de las partes altas de la sierra algunos rodales de robles carballos y , junto a los pueblos, algunos castañares. Por el norte de la sierra pasa el río Tera , que retienen algunos embalses como los de Cernadilla, Valparaíso y Nuestra Señora de Agavanzal. La sierra tiene ciervos, corzos, jabalíes, tejones,… pero sin duda, el gran protagonista de la fauna de la zona es el lobo que aquí ha tenido tradicionalmente una de las zonas principales de toda Europa Occidental.
OTROS SITIOS:
Aparte de la posibilidad de dar un paseo por las bonitas riberas del Duero en la propia capital, hay otras excursiones que pueden hacerse. Por ejemplo, bajando por el Duero, y buscando la frontera portuguesa, está la zona de los Arribes del Duero , que en torno a pueblos como Villardiegua de la Ribera o Fariza, tiene zonas de gran belleza paisajística. Es uno de los mayores cañones españoles, donde hay una rica fauna ( no falta la cigüeña negra, el águila perdicera, el alimoche, etc.). Hacia Benavente, pero algo al este de la carretera que lleva a esta población desde Zamora, se encuentran las Lagunas de Villafáfila , uno de los más importantes refugios de aves acuáticas de Castilla y León. En el extremo noroccidental de la Sierra de la Culebra , se encuentra la zona de Sanabria, con su famoso lago, el mayor lago de origen glaciar de toda España. Sus paisajes -que evocan la figura de intelectuales como Unamuno- se encuentran ,sin duda, entre los más hermosos e interesantes que pueden verse en toda la nación.





Que pena, hace algunos años atras se cambio el ecosistema de vegetación de la sierra de la culebra y aledaños proximos, se plantarón PINOS en el sitio que estaba el brezo y robles. Prueba de ello es que los PINITOS nunca crecierón como en los lugares adecuados de pinos
Y no solo éso, sino que hubo incendios pavorosos en los pinares