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Archive for the ‘Nuclear’ Category

La que se ha liado con el tema del ATC (Almacén Temporal Centralizado). 

Para comprender la polémica es preciso tener claro qué es un ATC.

 Un ATC es el lugar al que se proyecta llevar la basura nuclear de alta actividad radiactiva de todas las centrales nucleares españolas, constituida básicamente por el combustible nuclear gastado. Son unos residuos que permanecerán emitiendo radiación durante cientos de miles de años.

Parece natural, por tanto, que nadie que no esté muy desesperado lo quiera en su casa. Por éso el Presidente de Cataluña, Montilla, pese a ser en alguna medida padre de la “criatura” cuando era Ministro de Industria, ha dicho que en Cataluña no lo quiere. En Cataluña no, en cualquier otro sitio. Lo ha dicho, oponiéndose a la candidatura presentada por un alcalde de CIU, el de Ascó (Tarragona) con ayuda también de concejales del Partido Socialista de Cataluña, el partido del propio Montillla.

 Por eso, también, Maria Dolores de Cospedal, Secretaria General del PP y Presidenta del PP de Castilla-La Mancha, consideró una traición que un alcalde de su partido, el de Yebra (Guadalajara), votase a favor de presentar otra candidatura. Por supuesto que también el Gobierno regional socialista, está en contra de que en ésa autonomía haya un cementerio nuclear.

 Ha habido otros pueblillos que también han presentado o intentado presentar su candidatura y acaso habrá otros más, y se repetirá la historia.

La radiactividad no da votos, ni a la derecha ni a la izquierda. Y estamos hablando de los peores residuos posibles, los de alta actividad.

 Lo primero a considerar es la naturaleza de la ley que ha hecho nacer toda esta problemática. Una ley que anima a que cualquier pequeño municipio pueda , aún sin consultar siquiera a sus vecinos, por pocos que sean, mediante un simple pleno municipal, convertirse en candidato a acoger ésos residuos nucleares, sin encomendarse a Dios o al Diablo (a este último acaso sí).

 Suele decirse que quien hace la ley hace la trampa, pero en este caso estamos ante una ley que, por sí misma, muy probablemente sea tramposa vocacionalmente y, sobre todo, dudosamente respetuosa con lo que es un Estado de Derecho en el que no cuatro o cinco personas (alcaldes y concejales) sino toda la sociedad tiene derecho a decidir sobre cuestiones que pueden marcar y mucho el futuro de los pueblos y comarcas enteras.

 El que todo ello vaya aderezado, también por ley, con generosas dádivas económicas hacia los pueblillos que se presenten, no puede menos que calificarse como una vergonzosa forma de jugar con el dinero público. No sé si sería extremo calificarlo como una compra de voluntades, un “soborno” legal, un “cohecho” con luz y taquígrafos, y si no lo es se parece demasiado como para no comentarlo. Eso sí, con las debidas cautelas , ya que no deja de ser todo muy legal (no sea que encima se quiera matar al mensajero que dice lo evidente).

 Que además, tal cosa se haga a costa de la pobreza de algunas zonas deprimidas lo hace doblemente vergonzoso. Máxime cuando ni siquiera ésas zonas son preguntadas y cuando , como vemos, se oponen a lo que a lo mejor solo deciden un alcalde y unos pocos concejales de uno de los pueblicos de ésa comarca.

 Por otro lado, los criterios técnicos de idoneidad de un lugar para acoger tamaña infraestructura, tales como geología, sismicidad, estabilidad de terrenos, comunicaciones, etc. ¿Donde encajarán en un esquema en el que lo primero es ofrecer dinero para que se presenten ayuntamientos desesperados, pequeños pueblillos de aquí y allá, sean cuales sean y estén donde estén?. El hecho de que se diga que se va a dar prioridad a una serie de zonas no contradice plenamente el anterior razonamiento. ¿Y no dejaría de ser una burla irresponsable que se haga que se creen expectativas y se generen polémicas en zonas que no tienen posibilidades?. ¿Es eso serio?

 ¿Esta es la supuesta seriedad técnica con la que se conduce el sector nuclear en España en algo tan relevante como el destino al que deben ir los residuos más peligrosos de todas las centrales?

 ¿Este es el proceder previo a una inversión de centenares de millones de euros?

 Pero al hablar del ATC surgen más dudas. Por ejemplo, el ATC tendría un “Centro Tecnológico” asociado en el que se dice que se investigaría acerca de los residuos. ¿Que se investigaría y de qué forma?. ¿Se investigarían cosas como la llamada “transmutación” ésa entelequia con la que se ha estado coqueteando por parte de algunos sectores y personas?. ¿Existe la posibilidad de que, si es así, se construya un reactor nuclear experimental para hacerlo?

 La Empresa de Residuos Radiactivos (ENRESA), en su último número, dedicado monográficamente al tema del ATC, hace un repaso por instalaciones equivalentes en diversos países europeos. Habla, por supuesto , del ATC holandés, que se toma como ejemplo más cercano. Pero habla también de cosas tales como “La Hague, el ATC francés” o “Sellafield, el ATC del Reino Unido”. Si yo fuese asesor de imagen de Enresa, no les habría recomendado hacer tal cosa, no fuése que entre los que leyesen el artículo hubiese alguien con conocimiento de los incidentes nucleares.

 Porque se ha publicado demasiado acerca de las investigaciones que hablan de los notabilísimos excesos de leucemia en torno a la planta de reprocesamiento nuclear de La Hague y también sobre las palomas radiactivas , cáncer, etc. del entorno de Sellafield. Probablemente, llevados del entusiasmo, a los señores de Enresa, se les pasaron ésos detalles.

 Enresa es una empresa que sabe llevarse muy bien con los periodistas, que paga viajes a periodistas, que patrocina seminarios o congresos periodísticos, especialmente de los periodistas especializados,… y, en fin, todas ésas cosas que llevan a hacer buenas migas con la prensa.

 También hace Enresa muy buenas migas con algunas comarcas en las que invierte, como la del cementerio nuclear del Cabril en Córdoba (de residuos de baja actividad).

 Enresa tiene mucho dinero. Mucho. Y he tenido a lo largo de los años suficientes encontronazos con tan maravillosa empresa que estos días debe estar eufórica.

 Sin embargo, si he de dar mi opinión sobre lo del ATC les diré que no me agrada excesivamente.

 ¿Es una solución?. Para comprender lo que pienso al respecto han de entender algo más general: mi opinión respecto a lo que se llama “soluciones de final de tubería”?

 ¿Que qué es éso?. Pues muy sencillo, pensar que si las aguas se contaminan lo mejor es dejar que se sigan contaminando y confiar en que con poner un filtro o algo así ya se depurarán. No. La solución racional es evitar la contaminación en origen y no intentar después paliarla con sistemas dudosos. Es como lo de la generación de residuos, sean industriales o urbanos ¿no sería mejor reducirlos en origen que ir dejando que se acumulen y acumulen en montones crecientes?. Seguro que a muchos de ustedes les parecerá de sentido común ¿no?

 Pero ¿saben lo que pasa?. Que se han creado muchas empresas que viven no de que no haya problemas, sino de los problemas en sí mismos. Es decir, que cobran o tienen más relevancia más cuanta más basura haya. Si traspasamos esto al tema de los residuos nucleares, hablaríamos de Enresa, cuya existencia y poder se debe a los residuos. Enresa es, por sí misma, una solución de final de tubería, están en la “cloaca” nuclear. Éso sí es muy simpática para algunos periodistas, e incluso participa en algún master de periodismo ambiental y científico , sin duda enseñando con estas y otras cosas ,a los jóvenes y no tan jóvenes periodistas, que hay que ver con mejores ojos a los residuos radiactivos.

 ¿Cual es la prioridad si vemos que una casa se está inundando porque hay un grifo abierto? ¿Llenar cubos de agua e irlos almacenando uno tras otro sin cerrar el grifo? . No. La única solución es cerrar el grifo. Y éso es lo malo, porque ¿cual es aquí el grifo?. El grifo son las centrales nucleares que con su funcionamiento producen más y más residuos de alta actividad.

 Así pues, la mejor solución al tema de los residuos nucleares, al margen de cualquier ideología, es cerrar las centrales nucleares, no instalar un ATC. Y eso no puede perderse de vista por duro que a algunos pueda resultar. Ya se verá, una vez solucionado el problema de base, si es preciso o no hace un ATC. Pero el ATC no puede ser utilizado para poner más fácil que los residuos sigan produciéndose y produciéndose.

 La problemática del ATC es, en el fondo, inseparable de la problemática de la energía nuclear en su conjunto. Y ,por eso, el debate de todos estos días ha derivado con frecuencia hacia ése nivel. El debate del ATC es el debate nuclear.

 Sin embargo, Enresa, a pesar de sus muchos esfuerzos con los periodistas, en un ten con ten con el Foro de la Industria Nuclear Española, y otros organismos, no consiguen que la sociedad española, a izquierda y derecha, deje de ser muy anti-nuclear. La industria nuclear no debe estar muy contenta con la sociedad española.

 Sin embargo sí que parece estar más contenta con algunos cuantos responsables políticos como el Ministro Sebastián y , también, con una serie de tertulianos que, por alguna extraña razón, tienen un enfoque que, porcentualmente, no se corresponde con el que deberían tener si reflejasen la inquietud real de la sociedad española.

 Algunos de estos tertulianos dicen que es que la sociedad española tiene una serie de prejuicios, que no están bien informados. Y yo me planteo, ¿acaso están mejor informados determinados tertulianos? ¿Sostienen sus opiniones basándolas en datos? ¿Han estado años leyendo informes del Consejo de Seguridad Nuclear o los más diversos informes técnicos?. ¿Han leído como intentaban “repararse” mediante electro-erosión las muchas grietas que había en el inconel-600 de las penetraciones de la tapa de la vasija de la tapa del reactor de la central nuclear de Zorita?. ¿Saben la historia del turbo-soplante que empezó a funcionar, nadie sabe como ni por qué, porque nada funcionaba en la central nuclear de Vandellós I el día que casi escapan ingentes cantidades de gas radiactivo al exterior?. ¿Han leído los papeles en los que una y otra vez se iban rebajando criterios de seguridad para que no se cerrasen una serie de centrales? ¿Han hablado con los técnicos que sufrían represalias por decir lo que estaban viendo?. Me da la sensación de que de estas cosas se ha enterado más el común de los españoles que algunos tertulianos supuestamente informados. Gente que mantiene una opinión sólo en función del medio en el que está, de sus intereses, de sus amistades,… y no en función de lo que verdaderamente interesa. A saber. De la verdad objetiva y del bien de las personas.

 Son tertulianos que dicen lo que les viene en gana, como que , por lo visto, otros países hacen centrales. ¿Que países? ¿Rumanía? ¿Bulgaria? ¿Ucrania? ,preciosos países que no hace tanto estaban en la órbita de la antigua URSS. ¿China?. Sí, China , el país que más proyectos de centrales tiene en todo el planeta con una diferencia abismal, es todo un ejemplo de país democrático que escucha a sus ciudadanos y de libre mercado, no cabe duda. También la India y Pakistán (que ya sabemos además lo que puede generar el plutonio que se obtiene en ésas centrales). Ah sí, la central de Finlandia, la famosa Olkiluto 3, que lleva años de retraso en su construcción y que ya ha doblado el presupuesto inicial ¡que inversión!. Pero claro, como dice tanto tertuliano es que la energía nuclear es “barata”. Por eso, en cuanto les quitan las prebendas a costa del dinero de todos los ciudadanos no hay quien construya una. Y eso que son tan “baratas” que cuestan más de 5.000 millones de euros cada una. Pero no se preocupen, para eso está el dinero público, como es público el dinero de las nucleares francesas, que por eso tiene tantas el país galo, que es por cierto el que está tirando un dineral en la central que se hace en Finlandia (junto con el dinero público de otros países).

 Estimados señores, ¿por qué ninguno de estos tertulianos habla de por qué en Estados Unidos han estado más de 20 años sin encargar construir ninguna central?. ¿Por qué ha sido?. Pues, sencillamente porque no es rentable, si no se garantiza a las empresas el dinero que inviertan a costa de que, de un modo u otro, los que acaben pagando sean los ciudadanos por las más diversas vías, sea la tarifa sean otras. En cuanto en EE.UU. se puso coto a algunos de ésos abusos del dinero del contribuyente se acabó el boom nuclear.

 ¿Por qué si la energía nuclear es tan “competitiva” solo se han hecho unas 440 centrales de las más de 5000 que en los años setenta se esperaba que hubiese en el año 2000?. ¿Por qué no se molesta alguien en ver las gráficas , abruptamente descendentes, de construcción de centrales nucleares en el mundo que hay desde mediados de los años 80? 

¿Por qué esos tertulianos no dicen que Italia abandonó la energía nuclear tras un referendum en 1987? ¿Por qué no dicen que Alemania, la nación más fuerte de Europa, tiene un plan de abandono de esta energía?. ¿Por qué no hablan de lo mismo en Suecia?. ¿Por qué en el Reino Unido hace tanto que no se levanta una? ¿Por qué no dicen que Austria renunció a esta energía?

 La energía nuclear es una realidad decrépita, que hace mucho que ha perdido fuelle. Es, en sí misma, como el señor Burns de los Simpson, una realidad “quemada”.

Lo que hay en estos últimos años, simplemente, son bravatas que intentan artificialmente abrir un “debate”. “Debate” que no es más que un eufemismo que encubre el deseo de imponernos que se de ayudas económicas a un sector que no puede hacer mucho en un entorno de verdadera competencia en el que ve que las energías renovables y otras cosas se le están comiendo el terreno con absoluta pujanza. Mientras los costes de las renovables caen, los costes de las nucleares suben (y eso que no se internalizan los costes ambientales, y tantas y tantas prebendas recibidas)

 “Debate” que encubre también que una buena parte del verdadero negocio, y no rentable precisamente, para el conjunto de los ciudadanos al menos, es la mera construcción de las centrales que permitirá derivar muchísimo dinero a una serie de empresas al margen de si realmente será luego necesaria la energía de ésa central.

 Lo único que se pretende es mantener renqueantemente viva, artificialmente, entubada a costa del presupuesto, esta forma de energía a la que ya hace tiempo que le ha llegado el momento de decir adios. La energía nuclear es una anciana decrépita, llena de arrugas ,, -como las grietas que tantas centrales tienen-, que trata ahora de maquillarse ante nuestros ojos queriendo aparentar que es una jovencita con futuro. Y no, hace mucho que se le pasó el arroz.

 No obstante, sigue teniendo su presencia y capacidad de influencia, y consigue que un día diga una cosa Toni Blair, o Berlusconi,… o incluso el ínclito Felipe González. Toni Blair dice que hay que hacer centrales. Veremos si se hacen. Bercuscoli otro tanto. Felipe González que hay que pensar en el tema. Palabras.

 Y prometen y prometen. Que sí, que algún día se harán centrales de IV generación que serán realmente rentables y seguras. Pero no, no es a la cuarta a la que va la vencida. Era a la tercera. Y la tercera ya pasó y fue más de lo mismo. Poca gente les cree ya.

 Y algún país paga las consecuencias por embarcarse en aventuras inciertas. Como Filipinas, a las que embarcarse en una central nuclear casi les lleva a la quiebra.

 Un último apunte. Ha habido algunos periodistas influyentes que, de forma muy malsana, han sostenido una línea muy perversa, intentando crear la sensación que estar en contra de la energía nuclear , como, más en general, estar a favor de cualquier otra causa ecológica, es algo de “progres”. Como si por el hecho de que uno sea de derechas, por ejemplo, por sistema, y sin plantearse nada más, debiera estar a favor de la energía nuclear. Y ésas perversiones han hecho que muchos, por miedo a quedar fuera de las “lineas de fuerza” supuestamente ligadas a una ideología, han creído que debían apoyar cualquier dislate de la energía nuclear. Estar a favor o en contra de la energía nuclear , como bien demuestra qué países han apoyado en un pasado y apoyan este tipo de energía, no tiene nada que ver con ser de izquierdas o derechas. Tiene que ver con cuestiones técnicas, y sobre todo , con cosas de sentido común, como si queremos ser irradiados o no, o si queremos legar o no a nuestros descendientes una serie de problemas de difícil solución.

 

 

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