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Alergias y sustancias como el triclosán (presente en algunos jabones) y el bisfenol A (Env. Health Pespectives, 2010)

El estudio, en el que han participado científicos de la Universidad de Michigan, la Universidad de Nueva York o la Universidad de Princetown(EE.UU.) se centra en dos sustancias sobre las que se ha publicado una amplia literatura científica acerca de sus efectos: el triclosán y el bisfenol A (ambos preocupan por efectos como el de alteración hormonal).

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Un estudio de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) vincula los niveles de  exposición al cloro de las piscinas con el riesgo de padecer asma en niños y adolescentes (VER ARTÍCULO)

piscina

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¿Quieren explicarse el “inexplicable” auge de las alergias, el asma, las enfermedades autoinmunes,…?. Lean ésto y es probable que vean algo en lo que acaso no habían reparado y que podría tener un peso importante en lo que sucede.

Los niños sufren en mayor medida por estas causas

Los niños sufren en mayor medida por estas causas

 

EL SISTEMA INMUNE EN JAQUE POR LOS TÓXICOS

Si repasamos la lista de algunos de los principales productos químicos conflictivos, y los efectos que sobre la salud les atribuye la ciencia, veremos que algunos de ellos ,entre otros efectos, se caracterizan por causar desarreglos en el sistema inmune humano.

————Puede dejarse acompañar por esta música: Meditación (Glazunov)


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Uno de los daños más frecuentemente aludidos por los estudios científicos es el de la supresión de la respuesta inmunológica. Basta repasar algunas de las bases de datos que centralizan información sobre los estudios que ligan sustancias químicas con daños vinculados a una inmuno supresión (caída de los niveles de células inmunitarias o de anticuerpos, alteración de la función celular, disminución de la respuesta inmune o de la resistencia a las infecciones o tumores,…) para percatarse de lo vasto del panorama. Así ,por ejemplo, sólo por hablar de algunas de las sustancias sobre las que existe más clara evidencia, cabe citar el benceno, las dioxinas, el aldicarb, benzopireno, carbamatos, clordano, clorpirifos, diclorvos, plomo, mercurio, pesticidas organoclorados, hidrocarburos aromáticos policíclicos, PCBs, PCDDs, pentaclorofenol, atrazina (1) , … Y es evidente, también, lo que esto puede implicar, al propiciar la contaminación química una mayor debilidad ante los procesos infecciosos, por ejemplo. El tema de la asociación entre los efectos de los tóxicos y otros procesos de enfermedad más tradicionalmente conocidos , como los derivados de la actuación de los microorganismos, es un ámbito apasionante sobre el que, en comparación a su amplitud real, apenas se ha escrito.

En ocasiones , no obstante, lo que sucede a consecuencia de la exposición a sustancias químicas tóxicas no es que la respuesta inmune se deprima sino que se torna anómala o exacerbada. Esto abre una puerta interesantísima a la vinculación de esta polución con algunas enfermedades que, de nuevo, están creciendo espectacularmente en los últimos tiempos tales como el asma, las alergias y las enfermedades autoinmunes que no paran de crecer en todo el mundo.

 

LA EXPLOSIÓN DE LAS ALERGIAS

Si hay un ámbito de la salud que de forma muy clara tiene que ver con la polución y así es reconocido de una forma absolutamente general, es el que tiene que ver con la alergología y las enfermedades respiratorias. Son enfermedades que manifiestan una clara relación con la calidad del aire que se respira.

Uno de los datos que cada año reiteran los alergólogos es que en las ciudades la incidencia de los procesos alérgicos dobla a la que se da en el campo. El dato choca a algunas personas que no sabiendo distinguir adecuadamente entre las causas y las consecuencias de estas cosas, se dicen ¿pero no hay más polen en el campo?.

Una cosa es lo que produce la enfermedad y otra los síntomas de esa enfermedad. Y las causas están en mayor medida en las urbes polucionadas, en las que además la gente pasa más tiempo en espacios cerrados donde , como comentaremos en otros artículos, se acumulan en mayor medida una serie de elementos perjudiciales. El tema es complejo y cabría introducir muchos matices en cualquier explicación, pero resumidamente y en lenguaje llano, lo que se está dando es una especie de enloquecimiento del sistema inmune que le está haciendo reaccionar ante cosas ante las que de forma natural no lo haría, cosas ante las que, de hecho, nunca antes en la historia evolutiva había reaccionado de este modo. Polen ha habido siempre, pero lo que no ha habido siempre son otra serie de cosas. Los alergólogos tienen cada vez más claro el peso que la contaminación puede estar teniendo en el crecimiento espectacular de estos problemas (junto a algunas tesis como la de la “teoría de la higiene” que, por cierto, no deja de tener más vínculos de los que se piensa con el mismo proceso)

Dentro de los procesos alérgicos hay diversos tipos de manifestaciones, de diversa gravedad, que van desde rinitis alérgicas más o menos leves a casos de asma severos. En los primeros años de este milenio más de 15 millones de ingleses , por hablar de un país occidental típico, sufrían alergia en algún momento de sus vidas, lo que era nada menos que una de cada cuatro personas de aquel país. Pero como la incidencia ha seguido creciendo a más de un 5% anual, la cifra hoy ha de ser superior. En España la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) (2) estima que el porcentaje de población que podría acabar sufriendo procesos alérgicos de diversa entidad , que hoy estaría en torno a un 21% de los habitantes del país, se convierta en nada menos que en un 50% en el lapso tan breve que hay hasta el año 2015.

En otros artículos comentamos las espectaculares cifras de incremento en las incidencias del cáncer , de las alteraciones hormonales, de la infertilidad, de los desarreglos neurológicos,… y volvemos a verlo ahora en relación con los procesos alérgicos. Curiosamente todas estas cosas crecen en paralelo. Curiosamente todas estas cosas, según múltiples investigaciones, tienen vínculos con factores ambientales como puede ser la exposición a contaminantes.

Una de las cosas que más chocantes me resultan siempre es comprobar como tales cifras , a pesar de lo llamativas que son, se asumen con una absoluta naturalidad. Como si no estuviera pasando nada. Vemos que una de cada tres personas será diagnosticada de cáncer y no reaccionamos. La vida sigue , o eso parecemos creer (aunque para un número creciente personas , las afectadas de cáncer, la vida no pueda seguir del mismo modo). Nos dicen que en el 2067 no se va a mover ni uno de nuestros espermatozoides y no pasa nada. Nos dicen que en el 2015 la mitad de la población española padecerá a un nivel u otro procesos alérgicos, y nada. ¿Cuándo se reaccionará?. ¿Acaso cuando haya un 100%?.

Igualmente me sorprende que haya gente a la que no le sorprenda ser alérgico a cosas naturales que nos han rodeado desde antes de que estuviésemos en las cavernas. ¿Qué queda ya?. ¿Que nos hagamos alérgicos al aire o al agua?. No digo a los alimentos porque a eso también hay mucha gente que está haciéndose alérgica, ni digo hacernos alérgicos a nosotros mismos por que algo de eso hay en las enfermedades auto-inmunes.

Mientras muchas personas siguen pendientes de cosas como el polen, confundiendo el efecto con la causa, apenas reparan en que progresivamente el medio en el que viven se va cargando de sustancias irritantes y alergénicas que antes nunca habían estado presentes en tal medida.

Los alergólogos hablan mucho de cosas como las emisiones de los motores diesel que contaminan el aire de las calles. Pero la lista de sustancias que pueden causar o agravar este tipo de problemas es larga. Y son sustancias que en el mundo actual encontramos por doquier. No conviene olvidar que la contaminación puede ser muy superior en espacios cerrados como el interior de un edificio. Dentro de una casa puede haber una gran cantidad de elementos que pueden tener propiedades irritantes, producir alergia o incluso favorecer el asma, según los casos, como algunas contenidas y liberadas por productos de limpieza ,ambientadores, insecticidas, perfumes, tratamientos de muebles, plásticos, pinturas, pegamentos e incluso cosméticos o productos de higiene personal.

Diversos estudios ligan el acentuamiento de reacciones alérgicas a la presencia de contaminantes muy frecuentes en el interior de nuestras casas como los ftalatos. Uno de ellos ( 3 ) a la vez que comentaba el rápido incremento de este tipo de reacciones en las últimas décadas , aludía a una serie de exposiciones inadvertidas, a muy bajos niveles, a sustancias como el DEHP (un ftalato)que podían incrementar la sensibilización del sistema inmunológico y hacerle reaccionar en exceso a pesar de que los niveles de los que comúnmente son considerados alérgenos comunes como puedan ser las escamas de la piel de algunos animales presentes en el polvo no se hayan incrementado en tales espacios. Si reparamos en los niveles de ftalatos y otros contaminantes que hay en el polvo doméstico de muchas casas comprenderemos bien las implicaciones de lo que estamos diciendo.

Precisamente hay estudios que se han ocupado específicamente de escenarios como el que acabamos de describir. Científicos suecos, daneses y norteamericanos publicaron en 2004 una interesante investigación publicada en la revista Environment Health Perspectives, bajo el título “Asociación entre el asma y los síntomas de alergia en niños y los ftalatos en el polvo doméstico” ( 4 ) . El estudio comenzaba apuntando que los ésteres de ftalato son contaminantes globales, extendidos a lo ancho y largo del planeta, polucionando el aire exterior y el de los espacios cerrados. Que la producción mundial de sustancias como el DEHP –di (2-etilhexil) ftalato- ha crecido desde los niveles ínfimos que tenía al final de la Segunda Guerra Mundial a los millones de toneladas al año que se producen hoy, para usos tales como plastificante en el PVC (donde puede ser el 30% del peso de ése plástico), adhesivos de látex, limpiaúñas ,perfumes y diversos productos cosméticos. Que podemos encontrar ftalatos ,como el n-butil-benzil (BBzP) ftalato, en baldosas de vinilo, piel artificial, y ciertos adhesivos , y otros ftalatos en limpiaúñas ,cosméticos, plásticos de celulosa, tintes,… Que consiguientemente hay una gran exposición diaria a estas sustancias en los países industrializados y que ,de hecho, son detectadas en la orina humana ,pudiendo ser absorbidos por diversas vías como la inhalatoria. En ésta investigación ,los científicos tomaron datos de unos 400 niños suecos, la mitad de ellos sin síntomas de alergia y la otra mitad con ellos y se midieron las concentraciones de ftalatos en el polvo de sus casas. Se encontró que existía una asociación, por ejemplo, entre los niveles de n-butil-benzil (BBzP) ftalato y la rinitis y los ezcemas, y entre los de DEHP y el asma. La conclusión era que “los ftalatos, en los niveles a los que son normalmente hallados en los ambientes interiores, están asociados con los síntomas alérgicos en los niños”.

El estudio mostraba como cosas como el que el suelo de los dormitorios infantiles fuese de PVC influía notablemente en los resultados, al detectarse en ellos concentraciones más altas de BBzP y DEHP.

Conviene que recordemos aquí la presencia de ftalatos en gran cantidad de elementos de la vida cotidiana tales como el plástico blando de vehículos, muebles, impermeables, material médico, juguetes, suelos, recubrimientos, envases, ropas,… por no hablar de caucho, barnices, lubricantes, esmaltes para uñas, insecticidas, repelentes de insectos, adhesivos, detergentes, tintas de impresión, cosméticos, jabones, champús o perfumes.

Hay también diversos estudios que muestran como otras sustancias que como los alquilfenoles pueden estar presentes en una multitud de productos, tales como detergentes, también pueden alterar el sistema inmunológico humano. Así lo demuestran estudios in vitro con células mamarias humanas expuestas al nonilfenol en las cuales se inhibía una sustancia que activaba a los monocitos, un tipo de glóbulos blancos ( 5 ). Estudios con ratones han mostrado como el nonilfenol ,al igual que el bisfenol A del que antes hablamos, puede aumentar los niveles de mensajeros químicos (6) de los linfocitos T y de los niveles de anticuerpos (7) pudiendo estar vinculado, por tanto, a la exacerbación de las respuestas alérgicas ( 8 ) . Si hablamos de la rinitis alérgica , por ejemplo, la lista de sustancias que han aparecido ligadas a ella en los más diversos estudios es larga: cromo, cobalto, diisocianatos, látex, niquel, ftalatos,… En cualquier caso , las sustancias citadas son tan sólo unas pocas de entre las muchas que han sido asociadas a reacciones alérgicas como veríamos si nos ocupásemos de otras muchas presentes en los ambientadores, productos de limpieza, cosméticos, etc.

Una de las formas de alergia que están creciendo también de forma espectacular últimamente son las alergias alimentarias. Son un asunto complejo que merecería ser comentado con cierta extensión, aunque aquí no podamos hacerlo. Pero es evidente que en el trasfondo de todo pueden estar jugando una serie de elementos que ya hemos ido viendo, como la cantidad de sustancias que pueden estar alterando nuestra inmunidad, sumados a otros, que pueden ir desde la introducción de alimentos extraños hasta los procesos de manipulación y artificialización que de múltiples formas pueden alterar lo que comemos. Todo sin comentar los contenidos en diversos aditivos que pueden tener y los contaminantes que pueden portar como puedan ser diversas sustancias organocloradas detectadas en carne, pescado, huevos, leche, mantequilla, cereales y otros alimentos (9). Evidentemente algo ha cambiado en nuestros cuerpos y en los alimentos, algo que está haciendo que haya problemas con una serie de cosas con las que hace tan sólo unas décadas apenas los había.

 ———————————–Felicidad (Bruschi-Benvenuti)


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ASMA

Las cifras del asma son tremendas. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en el año 2002 entre 100 y 150 millones de personas en todo el planeta tenían asma. En un lapso tan breve como una década el número de personas asmáticas se había multiplicado por dos en Europa Occidental. Una auténtica explosión. La enfermedad castiga hoy a entre el 5 y el 10% de la población mundial. En los Estados Unidos, y el dato acaso se haya quedado viejo, al menos a un 15% (10). Un porcentaje cercano ,por cierto, al 14% que hace unos años tenía Huelva , la ciudad de España en el que se han registrado las tasas más altas de incidencia y que con toda probabilidad ya haya superado. Si tenemos en cuenta el grado de polución industrial de esta ciudad no es preciso que comentemos más.

Son numerosos los estudios científicos que muestran no solo que la polución puede causar el asma, sino disparar o agravar sus manifestaciones con independencia de cómo se haya originado. Numerosas sustancias químicas tóxicas, frecuentemente irritantes, han sido asociadas a la enfermedad , entre ellas, por supuesto, algunas presentes en la polución atmosférica, pero también diversos ácidos, amoniaco, cloro, etileno, aminas, carbamatos, hidracinas, organofosforados, benceno, ftalatos, fragancias, tolueno ,etc (11).

Una de las cosas que más preocupan es que “el número de niños asmáticos aumenta en los países desarrollados y su prevalencia se ha duplicado en los últimos 20 años”, como dice la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) que además comenta que “los más recientes estudios hechos en España sitúan el porcentaje de niños y adolescentes afectados entre el 8 y el 12%”, convirtiéndola en la enfermedad infantil más frecuente en este país. Añaden además que “con la particularidad de que la mayor incidencia se registra en las ciudades” (12), lo que incide, de nuevo, en el papel que juegan los factores ambientales como la contaminación. Los niños tienen una especial vulnerabilidad frente a los efectos de la polución, por una serie de razones, y en el caso del asma ello se hace si cabe especialmente patente en diversos estudios realizados (13).

Diversos estudios han asociado la presencia de contaminantes como el ozono troposférico, el dióxido de nitrógeno, las partículas en suspensión, el benceno, etilibenceno, formaldehído, acetaldehído, acetona, 1,3 butadieno, tetracloroetileno, tolueno, m,p-xileno y o-xileno, entre otros, al desarrollo de los síntomas del asma infanti (14) .

Pero a la hora de entender como puede influir la polución en el desarrollo del asma en los niños no cabe pensar sólo en la idea que acaso más comúnmente pueda tenerse en el imaginario colectivo, como pueda ser únicamente la de la inhalación de sustancias presentes en el aire contaminado de una ciudad. Ésa es una posibilidad, pero las cosas pueden suceder también de otras formas, como las que tienen que ver con la contaminación de los espacios cerrados, donde como ya se ha dicho, hay numerosos elementos que pueden favorecer la aparición de la enfermedad. De hecho, Bornehag , el científico sueco que citábamos antes, apuntaba, al referirse al gran incremento del asma y las alergias de los últimos 30 años que “el corto lapso en el cual se ha producido implica que el incremento es causado por cambios en las exposiciones ambientales, más que por cambios genéticos. Los cambios en los ambientes interiores merecen una atención especial porque el aire interior constituye una ruta dominante de exposición”, apuntando como, aunque puedan haber influido causas diversas, “es llamativo que los incrementos” –en la incidencia- “hayan ocurrido durante el periodo en el que los productos plastificados se han convertido en omnipresentes en los hogares, las escuelas y los lugares de trabajo en el mundo desarrollado”. Ya vimos que el estudio del que hablamos se encontraba una asociación ,por ejemplo. entre los niveles de DEHP en el polvo doméstico y el asma infantil.

Pero aún caben otras posibles formas aparentemente más indirectas. Un ejemplo de lo que decimos lo tenemos, por ejemplo, en estudios como el realizado por especialistas de España y del Reino Unido, que han encontrado vínculos entre la incidencia del asma y la exposición prenatal a tóxicos como el DDE (metabolito del pesticida DDT detectado en un altísimo porcentaje de los recién nacidos). En este trabajo ,en el que colaboraron entre otros especialistas de Cataluña como Jordi Sunyer y Josep María Antó se apreció que había más prevalencia de asma entre aquellos niños que ,en su desarrollo intrauterino habían tenido mayores niveles de DDE (15) . Es decir, que no debe pensarse sólo en exposiciones más evidentes y directas, como puedan ser las respiratorias en la niñez, sino también, por ejemplo, las alteraciones que los tóxicos pueden haber causado ya desde el desarrollo embrionario en los mecanismos biológicos implicados. Tóxicos que pueden haber llegado a los cuerpos de las madres a través de su alimentación (o incluso haberlos heredado a su vez de la las abuelas).

Una de las cosas que muestra más claramente el papel de las sustancias químicas en el asma es lo que se observa precisamente con personas que ,por razón de su ocupación, se ven forzadas a verse expuestas a una serie de compuestos en mayor medida que los demás o por lo menos de una forma más evidente que los demás.

Pensemos si no en las trabajadoras y trabajadores del sector de la limpieza. Una investigación epidemiológica publicada en el año 2001 en la Scandinavian Journal of Work , Environment & Health (16) mostraba que la incidencia del asma entre los trabajadores de la limpieza era 1, 7 veces más alta (un 170% superior). El dato es lo suficientemente revelador acerca del efecto que pueden tener algunos productos citados en el estudio, tales como los sprays de limpieza de la cocina o los muebles, entre otros, en el desarrollo del asma.

La revista The Lancet publicó en 2007 un estudio más amplio en el que se aludía a otras profesiones en las que se había registrado altas incidencias de asma (17). Aparte de los trabajadores de la limpieza se citaba a enfermeras, pintores, agricultores y trabajadores de ciertas industrias, y se apuntaba que hasta un 25% de los nuevos casos de asma podían ser de origen laboral entre sectores tales como los citados ( 18 ). Uno de los responsables del estudio citaba a los productos de limpieza, a los isocianatos contenidos en muchas pinturas, al polvo de látex de los guantes sanitarios,… y , globalmente, a una lista de más de 250 sustancias identificadas como causantes del asma.

Si uno repasa los informes oficiales de salud laboral (19) que se refieren a la enfermedad, encontramos datos muy interesantes acerca de las muchas sustancias que pueden resultar conflictivas, tales como reactivos, colorantes, polvo de polivinilo, sales de diazonio (20), hexaclorofeno, clorhexidina, terpeno, formaldehído (21), resinas epoxi, estireno (22) , aminas alifáticas (23) , amonio, pesticidas, etc. También es interesante observar la gran cantidad de actividades donde pueden darse las exposiciones a tales compuestos: la textil (24), las imprentas, la cosmética, el látex, la agricultura, laboratorios, farmacéutica, detergentes, hospitales, plásticos, barnices, cromados, curtidos (donde se utilizan sustancias muy conflictivas), peluquería, tintes, electrónica, colorantes, refinerías,…

Son muchas las profesiones implicadas, muchas las sustancias y muchos los productos a cuya fabricación se ve ligada su utilización. Y si nos fijamos ,muchas de esas sustancias conflictivas y de los productos que las contienen (y que pueden liberarlas) están frecuentemente en nuestros propios hogares. Muchas de esas sustancias son viejos amigos que como el formaldehído ,por ejemplo, podemos respirar en grandes cantidades dentro de nuestras propias casas.

En estos informes oficiales se apunta que en los últimos tiempos (el asma) ha pasado a ser la neumopatía laboral más frecuente en los países desarrollados, por encima incluso de la silicosis o la asbestosis” y que en el desarrollo de esta enfermedad puede jugar un papel clave la sensibilización frente a determinadas sustancias químicas. Se advierte que los Valores Límite Ambientales de Exposición Diaria –esto es, las normas establecidas para supuestamente protegernos- no nos ponen a salvo necesariamente de contraer la enfermedad. Incluso se llega a dar los límites concretos de exposición a algunas sustancias concretas (cromo, diisocianatos, estireno, fenol, formaldehído, glutaraldehído,…) para apuntar que los Valores Límite Ambientales tienen poco valor como parámetro de referencia para las enfermedades respiratorias de causa alérgica , ya que valores muy inferiores pueden sensibilizar y desencadenar síntomas asmáticos”.

Conviene insistir en que lo dicho para el asma laboral va más allá, obviamente, del entorno laboral. No sólo en ese entorno nos vemos expuestos a muchos de los compuestos conflictivos. Pensemos , por ejemplo, en lo que decíamos de los trabajadores de la limpieza. Es evidente que otras muchas personas o bien utilizan esos productos o bien se desenvuelven en los lugares donde han sido utilizados. Los trabajadores del sector tienen un exceso de casos de asma con respecto a la media, pero sin duda que los mismos factores que producen en ellos la enfermedad la producen también en otras muchísimas personas. Lo mismo podemos decir de otras profesiones y sustancias. No solo los pintores respiran las emanaciones de las pinturas, ni solo los trabajadores de la industria cosmética se ven expuestos a ciertas sustancias de los cosméticos, ni, en fin, otras posibilidades. Es increíble hasta que punto la vida de cualquiera de nosotros se ve invadida por miles de sustancias.

Más que hablar de asma laboral es probable que fuese más correcto hablar en muchas ocasiones de asma química , dado el papel que tienen una larga serie de sustancias en un alto porcentaje de los casos. Al fin y al cabo no es tanto el trabajo, sino unas sustancias determinadas, las que producen muchos de estos casos. Unas sustancias que puede estar en el entorno laboral pero que también pueden estar con frecuencia en otros lugares ,como el hogar, generando asma también en ellos a otras personas. Probablemente la tasa de incidencia general así producida no sea tan alta como en algunos sectores profesionales concretos pero , al ser mayor la población expuesta, con frecuencia será muy superior el número total de personas afectadas.

Como en todas las cuestiones científicas cabría introducir muchos matices vinculados con cosas como los casos de asma que son de origen alérgico o los que son de origen irritante, por ejemplo. Pero tanto en unos como en otros y al margen de que en muchos casos puedan concurrir otros factores, no cabe duda del peso que la polución química tiene en un porcentaje nada desdeñable de los casos.

 

ENFERMEDADES AUTOINMUNES

La enfermedades autoinmunes son un grupo de decenas de enfermedades muchas de las cuales están experimentando un notable incremento en el mundo desarrollado. En EE.UU. nada menos que cerca de una de cada 30 personas , especialmente mujeres, tenían enfermedades ligadas a la autoinmunidad hacia finales de los años 90. Unos diez millones de americanos se verían afectados por ellas (25). Son enfermedades como la artritis reumatoide, la tiroiditis, la diabetes tipo 1, la esclerosis múltiple, el lupus , la esclerodermia,… en las que por lo común los factores genéticos tienen un porcentaje de influencia limitado, lo que abre la puerta a que los factores ambientales jueguen un papel importante. De hecho, muchos investigadores consideran prioritario que se investigue precisamente en estos factores.

The Lancet (nº 364 ,Nov 6, 2004) se cuestionaba, ante la expansión de la diabetes tipo 1 (infantil) el papel de factores ambientales, ya que, evidentemente, cosas como los genes obviamente no han cambiado tanto

Los investigadores se han lanzado a determinar los grupos de sustancias tóxicas que pueden estar más implicadas en muchos de los casos. Las alteraciones en la inmunidad podrían producirse de muy diversas maneras, a veces por exposiciones desde el mismo momento de la concepción de las personas en el útero materno, aunque no se manifiesten sino mucho después, ya en el estado adulto. Otras veces tales alteraciones pueden darse en otras etapas de la vida, por ejemplo por exposiciones químicas en un puesto de trabajo o a través de la alimentación.

Se ha identificado a muchas sustancias que pueden causar respuestas autoinmunes. Hay algunos estudios que son especialmente interesantes, como el publicado en junio de 2007 por la revista Environmental Health Perspectives y que asociaba las concentraciones en sangre de PCBs y de pesticidas organoclorados , a niveles “bajos”, con alteraciones del sistema inmunológico que podían llevar a desarrollar la artritis reumatoide femenina (26), uno de los tipos de artritis más frecuentes. El estudio citaba además la literatura científica que asociaba a perturbadores del equilibrio hormonal -como los contaminantes orgánicos persistentes- con alteraciones del sistema inmunológico que podían incrementar el riesgo de padecer enfermedades auto-inmunes como esta (27).

Diversas investigaciones epidemiológicas han ligado los disolventes , por ejemplo, con la esclerodermia. Otras han asociado sustancias como el mercurio y algunos pesticidas como factor de riesgo ocupacional en el desarrollo del lupus eritematoso sistémico ( 28 ). Otras mostraban un moderado incremento del riesgo de la misma enfermedad por cosas tales como la exposición a productos del tratamiento del pelo (tintes, permanentes) ( 29 ) , otras lo asociaban al uso de anticonceptivos orales ( 30 ) y otras , realizadas en este caso en ratones, mostraban posibles efectos ligados a la enfermedad en el disolvente tricloroetileno ( 31) . La terapia hormonal sustitutiva ha sido asociada moderadamente al desarrollo del lupus y de la esclerodermia (32). La esclerosis múltiple ha sido asociada ,con mayor o menor fuerza, a sustancias como el clordano, los pesticidas (como los organofosforados) o disolventes (33).

Si se consulta alguna base de datos sobre la cuestión se encuentra con que los anticuerpos de autoinmunidad se han vinculado, con mayor o menor peso de evidencia, con sustancias tales como sílice, amianto, benceno, formaldehído, mercurio, tricloroetano, tricloroetileno, cadmio, carbamatos, clordano, cromo, heptacloro, pesticidas organoclorados, pentaclorofenol, cloruro de vinilo, etc (34).

 

UNA REFLEXIÓN

¿Por qué cada vez más organismos reaccionan de forma desmesurada a cosas contra las cuales nunca antes en la Historia reaccionaron de esa manera?. ¿Qué está sucediendo para que cada vez más cuerpos reaccionen contra cosas naturales, como pueda ser el polen, por ejemplo, o contra elementos integrantes del propio organismo como sucede con las enfermedades autoinmunes?.

¿Qué es lo que está haciendo enloquecer nuestra inmunidad?. Es de sentido común pensar que ,obviamente, lo que quiera que sea que está generando esto es algo muy extendido, presente por doquier, y que evidentemente no estaba hace unas décadas. Porque hace unas décadas no existía el nivel brutal de estas enfermedades que ahora hay. Enfermedades cuyo auge es tal en algún caso que no puede ser definido más que como una auténtica explosión.

Los genes no han cambiado. Y si fuese así. ¿Por qué ahora?. ¿Por qué al mismo tiempo que crecen también ,en paralelo, otro tipo de enfermedades?. ¿Qué ha cambiado?. ¿Hay en nuestro entorno algo extraño que no hubiera antes?. No hace falta ser un lince para verlo. Otra cosa es que no queramos hacerlo.

Podemos conformarnos con, como antes se decía, confundir los efectos con las causas, y asignar sin más el nombre de alergenos al polen y a otras cosas naturales como si estas cosas naturales fuesen los causantes de la enfermedad (a pesar de que sabemos que no es así). Pero esto sería como llamar “alérgeno” al nuestro propio páncreas que el sistema inmune ataca en la diabetes tipo 1, sin entrar a considerar que puede haber en él que lo torne irreconocible por nuestro sistema inmune o que pueda haber en el sistema inmune que le haga no reconocerlo.

En cierto literario sentido en estas reacciones irracionales contra elementos naturales como el polen o contra nuestros propios tejidos hay algo de una rebelión contra la propia Naturaleza, sea contra la Naturaleza que nos envuelve o contra la Naturaleza que anida en nuestro interior. Si, como yo pienso, y como muestran muchos estudios científicos, en las dimensiones impresionantes de lo que está sucediendo juegan las sustancias tóxicas xenobióticas, como las llaman los científicos, algún papel, ello puede permitirme aún otra licencia literaria más: la de establecer que es como si ese espíritu ajeno , el de esa enorme cantidad de sustancias extrañas, se hubiera apoderado de nosotros, de nuestras células inmunitarias haciendo que se comporten del mismo modo que hacen ellas, atacando al organismo o yendo al margen del él. Metáfora literaria que también sería aplicable a las células cancerosas que basan su vida en ir por libre, al margen del equilibrio del conjunto del organismo, como si esas sustancias extrañas les hubieran hecho comportarse como forasteras irrespetuosas . También puede ser que el hombre haya cambiado la Naturaleza de tal modo que la Naturaleza ya no se reconozca a sí misma. Que no se sepa ya que es plenamente Naturaleza y qué no lo es en un planeta en el que apenas hay un centímetro que no haya sido alcanzado por los cambios químicos originados por el hombre.

 

Copyright Carlos de Prada

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—————————–Tras unos datos científicos que no invitan demasiado al optimismo, a no ser que se haga algo, le animo a que escuche una música positiva. Es probable que nuestro estado de ánimo pueda ayudar también a nuestras defensas. Júpiter, de Los Planetas (Holst)


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NOTAS:

1 Ver, por ejemplo: Immune suppresion. CHE Toxicant and Disease Database. The Collaborative on Health and the Environment.

 

2 Libro Blanco de la SEAIC.

 

3 Ver, por ejemplo estudios como: Takano et al (2006). Di-(2-ethylhexyl) phtalate enhances atopic dermatitis-like skin lesions in mice. Environmental Health Perspectives 114 : 1266-1269

 

4 Bornehag CG et al. (2004). The association between asthma and allergic symptoms in children and phtalates in house dust: a nested case-control study. Environment Health Perspectives. 112 (14). 1393-1397

 

5 Inadera et al. (2000). Molecular analylis of the inhibition of monocyte chemoattractant protein gene expression by strogens and xenoestrogens in MCF-7 cells. Endocrinology 141 (1): 50-59

 

6 Como la interleucina-4

 

7 IgE

 

8 Lee et al (2003). Enhanced interleukin-4 production in CD4+ T cells and elevated immunoglobulin E levels in antigen-primed mice by bisphenol A and nonylphenol endocrine disruptors. Involvement of nuclear factor.AT and Ca2+ . Immunology; 109 (1): 76-86

 

9 Porta M et al. (2002). Concentraciones de compuestos tóxicos persistentes en la población española: el rompecabezas sin piezas y la protección de la salud pública. Gaceta Sanitaria. 16 (3): 257-266

 

10 Chang-Yeung M, Malo JL. Occupational asthma. New England Journal of Medicine. 1995; 33: 107-112. La incidencia, el número de gente enferma y el de personas que morían a causa de la enfermedad creció mucho entre 1980 y 1990 según el informe Atshma prevalence and control characteristics by race/ethnicity-United States del Center for Disease Control and Prevention., 2002. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2004; 57: 145-148. Lamentablemente a veces se tardan años en analizar y cerrar datos como éstos, lo que dificulta a veces tener cifras más recientes. No obstante los datos actuales disponibles no muestran precisamente que la incidencia haya decrecido después.

 

11 Ver, por ejemplo en The Collaborative on Health and The Environment , Toxicant and Disease Database.

 

12 Jano. 28 Enero 2008.

 

13 Altshuler et al. (2003). Overview of the special vulnerability and health problems of children. OCHP Paper Series on Children´s Health and the Environment. Washington, US EPA.

 

14 Ver, por ejemplo: Delfino RJ et al. (2003). Atshma symptoms in hispanic children and daily ambient exposures to toxic and criteria air pollutants. Environmental Health Perspectives 111 (4): 647-656

 

15 Jordi Sunyer et al. (2005). Prenatal Dichlorodiphenyldichloroethylene (DDE) and asthma in children. Environmental Health perspectives. 113 (12): 1787-1790

 

16 Zock JP, Kogevinas M, et al. (2001) Asthma risk, cleaning activities and use of specific cleaning products among Spanish indoor cleaners. Scandinavian Journal of Work , Environment & Health. Vol 27,nº1, 76-81

 

17 Malo JL et al. (2007) Exposure to substances in the workplace and new-onset asthma: an international prospective population-based study. The Lancet. 370: 336-341. En este estudio habían participado algunos científicos españoles que también habían trabajado en el informe anterior sobre los empleados de la limpieza, tales como Kogevinas, Antó o Sunyer.

 

18 El estudio se basaba en datos de millares de personas de la European Community Respiratory Survey. Se dejó fuera a aquellas personas que tenían cualquier historial previo de asma o que presentaban cualquier síntoma o problema respiratorio.

 

19 Como pueda ser éste relizado en la Comunidad Vasca: Ordoqui e, et al. Asma Laboral. Salud Laboral. Protocolos de Vigilancia Sanitaria Específica. OSALAN Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales.

 

20 En fotocopiadoras.

 

21 Estos cuatro últimos, entre otros, muy frecuentes en ámbitos sanitarios y de laboratorio.

 

22 Estos dos últimos en industria de los plásticos, por ejemplo.

 

23 Fotografía, lacados, soladores, industria cosmética, aeronáutica, pinturas en spray,…

 

24 Se citan Levafix E-36, tintes, amarillo brillante, Drimaren, K-3GL, Rojo Brillante Ciba Cromo 32, azul Brillante Drimaren K-BL, Amarillo Lanasol 4G

 

25 Selgrade MJ K. Et al. (1999) Linking environmental agents and autoinmune disesase: an agenda for future research. Enviromental Health Perspectives 107.

 

26 Lee DH et al. (2007). Positive associations of serum concentration of polychlorinated biphenyls or organochlorine pesticides with self-reported arthritis, especially rheumatoid type , in women. Environmental Health Perspectives 115 (6): 883-888

 

27 Apuntaba también que los contaminantes persistentes acumulados en el tejido adiposo podían estar asociados a la osteoartritis (posiblemente ligada a cambios metabólicos relacionados con la obesidad a los que no serían ajenos los contaminantes acumulados en las grasas). Este es otro tipo de artritis muy frecuente.

 

28 Cooper GS et al. (2004) Occupational risk factors for the development of systemic lupus erythematosus. J Rheumatol 31: 1928-1933

 

29 Cooper GS et al. (001) Smoking and use of hair treatments in relation to risk of developing systemic lupus erithematosus. J Rheumatol 28 (12): 2653-2656

 

30 Mayes MD (1999) Epidemiologic studies of environmental agents and systemic autoinmune diseases. Environmental Health Perspectives 107 (55)

 

31 Parks CG and Cooper GS (2006) Occupational exposures and risk of systemic lupus erythematosus: a review of the evidence and exposure assesment methods in population and clinic based studies. Lupus 15 (11): 728-736

32 Mayes MD (1999) Epidemiologic studies of environmental agents and systemic autoinmune diseases. Environmental Health Perspectives 107 (55)

 

33 CHE Toxicant and Disease Database.

 

34 CHE Toxicant and Disease Database.

 

ENGLISH VERSION (THIS IS ONLY A GOOGLE TRANSLATION. I´M NOT RESPONSIBLE FOR ERRORS)

 

The toxic threat to put the immune system (allergies, asthma, autoimmune diseases ,…)

You want to explain the “unexplained” increase in allergies, asthma, autoimmune diseases ,…?. Read this and is likely to see something that perhaps had not repaired, and could have an important role in what happens.

Children suffer most from these causes

JAQUES ON THE IMMUNE SYSTEM BY TOXIC

If we go through the list of some key chemicals conflicting, and the effects on health attributed science, we see that some of them, among other effects, characterized by causing disruption in the human immune system.

One of the most frequently mentioned damages for scientific study is the suppression of immune response. Just review some of the databases to centralize information about the studies linking chemicals to harm associated with an immune suppression (decrease in the levels of antibodies or immune cells, altered cell function, reduced immune response or resistance to infections or tumors ,…) to realize the vastness of the panorama. For example, just to mention some of the substances for which there is clear evidence included benzene, dioxins, Aldicarb, benzopyrene, carbamates, chlordane, chlorpyrifos, dichlorvos, lead, mercury, organochlorine pesticides, hydrocarbons polycyclic aromatics, PCBs, PCDDs, pentachlorophenol, atrazine (1), … And it is also clear what this might involve chemical pollution by promoting greater vulnerability to infectious processes, for example. The theme of the association between the effects of toxins and other disease processes more traditionally known as the derivatives of the action of microorganisms, is an exciting field in which, compared to its actual extent, little has been written.

Sometimes, however, what happens as a result of exposure to toxic chemicals is not that the immune response is depressed but becomes abnormal or exacerbated. This opens an interesting door to link the pollution with certain diseases which, again, are growing dramatically in recent times such as asthma, allergies and autoimmune diseases that do not stop to grow worldwide.

 

THE EXPLOSION OF ALLERGIES

If there is one area of health that clearly has to do with pollution and is well recognized in a completely general, is to do with allergies and respiratory diseases. These are diseases that show a clear relation to the quality of air that you breathe.

One of the data each year Allergists reiterate that the cities in the incidence of allergic processes turn that in the field. The fact that shocks some people not knowing properly distinguish between the causes and consequences of these things, but say there is no pollen in the field?.

One thing is what causes the disease and other symptoms of the disease. And the causes are more in the polluted cities, where people also spend more time indoors, where, as commented in other articles, accumulate a greater number of harmful elements. The subject is complex and would introduce many nuances in any explanation, but briefly and in plain English, what is happening is a kind of crazy immune system to react to things being done to the natural way that would not, face which, in fact, never before in the evolutionary history had reacted in this way. Poland has always been, but which has not always been a series of other things. The Allergists have become increasingly clear that weight control may be taking in the spectacular growth of these problems (along with some theory as the “hygiene theory” which, incidentally, is bound to have more links of think that the same process)

Within the process there are various types of allergic manifestations of varying severity, ranging from allergic rhinitis or so cases of mild to severe asthma. In the early years of the millennium more than 15 million of Englishmen, to mention a typical Western country, suffering from an allergy at some point in their lives, which was no less than one in four people in that country. But as the incidence has continued to grow at over 5% annually, the figure must be higher today. In Spain, the Spanish Society of Allergology and Clinical Immunology (SEAIC) (2) estimates the percentage of people who could end up experiencing allergic processes of different entity, which today is around 21% of the population becomes no less than 50% in such a short time there until 2015.

Other articles discuss the dramatic increase in numbers of incidences of cancer, hormonal disorders of infertility, the neurological disorder, … and see it again now in relation to allergic processes. Interestingly all these things grow in parallel. Interestingly all these things, as multiple investigations are linked to environmental factors such as exposure to pollutants.

One of the things I find most shocking is always to see how such figures, despite what they are striking, assume with absolute naturalness. As if it were not happening at all. We see that one in three people will be diagnosed with cancer and not react. Life goes on, or so we seem to believe (although for an increasing number people affected by cancer, life can not continue the same way). We say that the 2067 will not be moved or one of our sperm and nothing happens. We are told that in 2015 half of the Spanish population to suffer from one level or another allergic processes, and nothing. When will react?. Is when a 100%?.

Also I am surprised that there are people to be surprised that it is not allergic to natural things that have surrounded us since before we were in the caves. What is it?. What we do allergic to air or water?. I’m not saying the food that’s also because many people are becoming allergic or allergic us say to ourselves that some of that is in auto-immune diseases.

While many people remain to things like pollen, confusing the effect with the cause, just fix that progressive environment in which they live is full of irritants and allergens that had never before been present in such a measure.

Allergists the talk a lot of things like emissions from diesel engines that pollute the air in the streets. But the list of substances that can cause or exacerbate such problems is long. And substances that are in the world today are everywhere. The fact that the contamination may be much higher in enclosed spaces such as inside a building. Inside a house can be a lot of elements that may have irritant properties, promote or even cause allergic asthma, as applicable, as contained and released by some cleaning products, air fresheners, insecticides, perfumes, treatments, furniture, plastics , paints, adhesives and even cosmetics and personal hygiene products.

Several studies link the further deterioration of allergic reactions to the presence of contaminants that are common in the interior of our homes as phthalates. One of them (3) while commenting that the rapid increase of such reactions in recent decades, hinted at a number of inadvertent exposure to very low levels, to substances such as DEHP (a phthalate), which could increase sensitization of the immune system to react and make too much although the levels of which are commonly regarded as common allergens such as the scales on the skin of some animals in dust have not been increased in such spaces. If we repair in the levels of phthalates and other pollutants that are present in house dust in many homes well understand the implications of what we are saying.

Indeed there are studies that have dealt specifically with the scenario as described above. Swedish scientists, Danes and Americans in 2004 published an interesting research published in the journal Environment Health Perspectives, entitled “Association between asthma and allergy symptoms in children and phthalates in house dust,” (4). The study began pointing that phthalate esters are global pollutants, extended to length and width of the planet, polluted air and the exterior spaces. That world production of substances such as DEHP-di (2-ethylhexyl) phthalate-has grown from negligible levels that were at the end of World War II to the millions of tons per year are produced today, for uses such as plasticizer in PVC (which may be 30% of the weight of that plastic), adhesives, latex, limpiaúñas, various perfumes and cosmetics. We can find phthalates, such as n-butyl-benzyl (BBzP) phthalate in vinyl floor tiles, artificial leather, and certain adhesives, and other phthalates in limpiaúñas, cosmetics, plastics, cellulose, dyes, … That consequently there is a large daily exposure to these substances in industrialized countries and, indeed, are detected in human urine can be absorbed by various means such as by inhalation. In this research, the scientists took data from 400 Swedish children, half of them without any symptoms of allergy and the other half with them and measured the concentrations of phthalates in dust from their homes. We found that there was an association, for example, between levels of n-butyl-benzyl (BBzP) phthalate and rhinitis and ezcemas and between those of DEHP, and asthma. The conclusion was that “phthalates at levels that are normally found in indoor environments are associated with allergic symptoms in children.”

The study showed that as things like the floor of the children’s bedrooms were PVC significantly influenced the results, they detected the highest concentrations of DEHP and BBzP.

Should remember here that the presence of phthalates in many elements of everyday life such as soft plastic vehicles, furniture, water, medical supplies, toys, flooring, coatings, packaging, clothing, … not to mention rubber, paints, lubricants, nail lacquers, insecticides, insect repellents, adhesives, detergents, printing inks, cosmetics, soaps, shampoos and perfumes.

There are also several studies that show that other substances such as alkylphenols may be present in a multitude of products such as detergents, can also alter the human immune system. This is demonstrated in vitro studies with human mammary cells exposed to nonylphenol in which a substance that inhibited the activated monocytes, a type of white blood cells (5). Studies with mice have shown as nonylphenol, like bisphenol A, who spoke earlier, you can increase the levels of chemical messengers (6) of T lymphocytes and the levels of antibodies (7) may be linked, therefore, the exacerbation of allergic responses (8). Speaking of allergic rhinitis, for example, the list of substances that have been linked to it in different studies is long: chromium, cobalt, diisocyanates, latex, nickel, phthalates, … In any case, the substances mentioned are just a few of the many that have been associated with allergic reactions as we would if we ocupásemos many others present in the air, cleaning products, cosmetics, etc..

One form of allergy that are also growing dramatically lately are food allergies. Is a complex issue that deserves to be discussed at some length, but here we can not do it. But it is clear that in the background of all may be playing a series of elements that we’ve been seeing, as the amount of substances that may be altering our immunity, together with others, which can range from the introduction of foreign food to the processes artificiality and manipulation of multiple forms that can alter what we eat. All without commenting on the contents that may have various additives and contaminants that can carry various substances such as organo detected in meat, fish, eggs, milk, butter, cereals and other foods (9). Obviously something has changed in our bodies and food, something that is causing problems with a number of things with which a few decades ago just were.

 

ASTHMA

The numbers of asthma are tremendous. According to the World Health Organization in 2002 between 100 and 150 million people around the globe had asthma. In a period as short as a decade the number of asthmatics had doubled in Western Europe. A real blast. The disease now punishable to between 5 and 10% of world population. In the U.S., and the fact it has become old, at least 15% (10). A percentage close, indeed, 14% a few years ago had Huelva, the Spanish city where they recorded the highest incidence and most likely already passed. If we take into account the degree of industrial pollution in this city there is no need to comment further.

Numerous scientific studies show not only that pollution can cause asthma, but its manifestations exacerbate or trigger regardless of how it has arisen. Numerous toxic chemicals, often irritating, have been associated with the disease, including, of course, some in air pollution, but also various acids, ammonia, chlorine, ethylene amines, carbamates, hydrazines, organophosphates, benzene, phthalates , fragrances, toluene, etc. (11).

One of the things that most concern is that “the increasing number of asthmatic children in developed countries and its prevalence has doubled in the last 20 years,” as the Spanish Society of Pneumology and Thoracic Surgery (SEPAR) also comments that “The most recent studies in Spain found the percentage of affected children and adolescents between 8 and 12%, making it the most common childhood disease in this country. It adds that “with the particularity that the highest incidence is recorded in the cities” (12), which affects, again, in the role of environmental factors such as pollution. Children are particularly vulnerable to the effects of pollution for a number of reasons, and in the case of asthma it is even evident in various studies (13).

Several studies have associated the presence of pollutants such as ozone, nitrogen dioxide, particulate matter, benzene, etilibenceno, formaldehyde, acetaldehyde, acetone, 1,3 butadiene, tetrachlorethylene, toluene, m, p-xylene and o -xylene, among others, the development of asthma symptoms infanti (14).

But when it comes to understand how pollution can affect the development of asthma in children not only suggests the idea that it might be more commonly in the collective imagination, such as only the inhalation of substances in the polluted air of a city. That is a possibility, but things can also happen in other ways, such as dealing with the contamination of indoor spaces, where as already mentioned, there are numerous factors influencing the onset of illness. In fact, Bornehag, the Swedish scientist who citábamos before suggested, referring to the large increase in asthma and allergies in the past 30 years that “the short period in which it has occurred implies that the increase is caused by changes in environmental exposures rather than genetic changes. Changes in indoor environments warrant special attention because indoor air constitutes a dominant exposure route, such as pointing, but may have affected various causes, “it is striking that the increase” in incidence, “occurring during the period where the plastic products have become ubiquitous in homes, schools and workplaces in the developed world. ” We saw that the study we talked about was a partnership, for example. between the levels of DEHP in house dust and childhood asthma.

But there still other ways seemingly indirect. An example of what we say we have, for example, in studies such as that conducted by specialists from Spain and the UK that have found links between the incidence of asthma and prenatal exposure to toxic substances such as DDE (metabolite of the pesticide DDT detected in a very high percentage of newborns). In this work, which collaborated with other specialists such as Catalonia Jordi Sunyer, Josep Maria Antó appreciated the greater prevalence of asthma among children who, in their intrauterine development had higher levels of DDE (15). Ie they must not think only in more obvious and direct exposure, such as respiratory problems in childhood, but also, for example, alterations that may have caused toxic as early embryonic development in the biological mechanisms involved. Toxics that may have reached the bodies of mothers through their food (or even having to turn inherited from the grandmothers).

One of the things that shows more clearly the role of chemicals in asthma is precisely what is observed with people who, because of their occupation, are forced to be exposed to a series of compounds to a greater extent than other or at least one more obvious than others.

Imagine if not the workers of the cleaning industry. An epidemiological investigation published in 2001 in the Scandinavian Journal of Work, Environment & Health (16) showed that the incidence of asthma among cleaning workers were 1, 7 times higher (170% higher). The data is revealing enough about the effect it may have some products listed in the study, such as sprays or cleaning of the kitchen furniture, including the development of asthma.

The journal The Lancet published in 2007 in a larger study which referred to other professions in which there had been high incidences of asthma (17). Apart from the cleaning workers were quoted nurses, painters, farmers and workers in certain industries, and pointed out that up to 25% of new asthma cases could be work across sectors such as the above (18). One of those responsible for the study quoted cleaning products to isocyanates contained in many paint, dust from latex gloves, medical devices, … and, generally, to a list of over 250 substances identified as causing asthma.

If one looks at the official reports of occupational health (19) that relate to disease, we found some very interesting data about the many substances that may be conflicting, such as reactive dyes, polyvinyl powder, diazonium salts (20) hexachlorophene, chlorhexidine, terpenes, formaldehyde (21), epoxy resins, styrene (22), aliphatic amines (23), ammonia, pesticides, etc. It is interesting to note the large number of activities where there may be exposure to these compounds: textiles (24), printing, cosmetics, latex, agriculture, laboratories, pharmaceuticals, detergents, hospitals, plastics, paints, chrome, Tanned (where substances are used very troubled), hair salon, dyeing, electronics, dyes, refineries …

There are many professions involved, many substances and many products manufactured by its use is linked. And if you look, many of these conflicting substances and products containing them (and may release them) are often in our own homes. Many of these substances are old friends such as formaldehyde, for example, we can breathe in large quantities in our own homes.

These reports suggest that “in recent times (asthma) has become the most common work pneumonia in developed countries, even above silicosis or asbestosis,” and that the development of this disease may play a key role by raising awareness of certain chemicals. It is noted that the values of daily exposure to environmental constraints, ie the rules established to protect allegedly not necessarily make us safe from the disease. It even comes to the specific limits of exposure to certain substances (chromium, diisocyanates, styrene, phenol, formaldehyde, glutaraldehyde ,…) to point that “Environmental Limit Values have value as a baseline for respiratory diseases cause allergic, since much lower values can raise awareness and trigger asthma symptoms. ”

It must be stressed that the above work for asthma beyond, obviously, the work environment. Not only in this environment we are exposed to many compounds conflicting. Consider, for example, as we said of the workers in the cleaning. It is clear that many other people or use these products, or they operate in places where they have been used. Sector workers have an excess of cases of asthma compared with the average, but no doubt that the same factors that cause the disease they produce too many other people. The same can be said of other professions and substances. Not only painters breathe fumes from paint, or just the cosmetics industry workers are exposed to certain chemicals in cosmetics, and in order, other possibilities. It is incredible to what extent the life of any one of us is invaded by thousands of substances.

Rather than talk about asthma at work is likely to be more correct to speak in many cases of asthma chemistry, given the role of a long series of substances in a high percentage of cases. After all is not so much work, but certain substances, which produce many of these cases. Some substances may be at work but can often be in other places like home, creating asthma in them to others. Probably the overall incidence and rate of production is not as high as in some specific sectors, but to be more exposed populations is often much higher than the total number of people affected.

As in all scientific matters could introduce many nuances associated with things like asthma cases that are from those who are allergic or irritant origin, for example. But in some as in others and regardless of opinion, in many cases other factors, there is no doubt that the weight of the chemical pollution is a negligible percentage of cases.

 

Autoimmune Diseases

Autoimmune diseases are a group of dozens of illnesses many of which are experiencing a notable increase in the developed world. U.S. anything less than about one in 30 persons, especially women, were linked to autoimmune diseases by the end of the’90s. About ten million Americans are affected by them (25). These are diseases such as rheumatoid arthritis, thyroiditis, type 1 diabetes, multiple sclerosis, lupus, scleroderma, … in which common genetic factors have a limited share of influence, opening the door to which environmental factors play an important role. In fact, many researchers consider it a priority to investigate precisely these factors.

The Lancet (No 364, Nov 6, 2004) was questioned, given the expansion of type 1 diabetes (children) the role of environmental factors, since, obviously, things like genes obviously have not changed much

Researchers have been launched to determine the groups of toxic substances that can be more involved in many cases. Changes in immunity could occur in many different ways, sometimes by presentations from the moment of conception of persons in the womb, although not manifest itself until much later, in the adult state. Sometimes these changes can occur at other stages of life, eg by chemical exposures in a workplace or through food.

It has identified many substances that can cause autoimmune responses. There are some studies that are particularly interesting, as published in June 2007 by the journal Environmental Health Perspectives and associated blood concentrations of PCBs and organochlorine pesticides at levels “low”, with abnormalities of the immune system that could lead to develop female rheumatoid arthritis (26), one of the most common types of arthritis. The study also cited the scientific literature that associated with disturbing the hormonal balance, such as persistent organic pollutants with alterations of the immune system that could increase the risk of autoimmune diseases such as (27).

Several epidemiological investigations have linked the solvents, eg with scleroderma. Others have associated substances such as mercury and pesticides as a risk factor in occupational development of systemic lupus erythematosus (28). Others showed a moderate increase in risk of the disease by such things as exposure to the treatment of hair (dyes, perms) (29), others associated with the use of oral contraceptives (30) and others, in this case in mice, showed any effects associated with the disease in the solvent trichlorethylene (31). Hormone replacement therapy has been associated with moderately to the development of lupus and scleroderma (32). MS has been associated with more or less force, to substances such as chlordane, pesticides (eg organophosphates) or solvents (33).

If a database query on the matter is that the antibodies have been linked to autoimmunity, with greater or lesser weight of evidence with substances such as silica, asbestos, benzene, formaldehyde, mercury, trichloroethane, trichlorethylene, cadmium, carbamates, chlordane, chromium, heptachlor, organochlorine pesticides, pentachlorophenol, vinyl chloride, etc (34).

 

A REFLECTION

Why more and more bodies react so disproportionate to the things which never before in history have reacted that way?. What is happening to more and more body reacts to natural things, such as pollen, for example, or components of the body itself as with autoimmune diseases?.

What you’re doing crazy our immunities. It is common sense to think that, obviously, so that whatever is causing this is very widespread, present everywhere, and that obviously was not a few decades ago. For a few decades ago there was the brutal level of these diseases there is now. Disease whose growth is such that in some cases can not be defined only as a veritable explosion.

The genes have not changed. And if so. Why now?. Why while also growing in parallel, other diseases?. What has changed?. Is there something strange in our neighborhood that had not before?. It does not take a lynx to see it. Another thing is that we do not want to.

We can settle for, as before stated, to confuse causes with effects, and without assigning the name of pollen allergens and other natural things as if these things were the natural causes of disease (although they know it is not well). But this would be called “allergen” andalusia our pancreas which attacks the immune system in type 1 diabetes, without considering that there may be that it becomes unrecognizable by our immune system or that might be present in the immune system to do not recognize it.

In a literary sense in these irrational reactions against natural elements such as pollen or against our own tissues there is something of a rebellion against nature, is against the nature that surrounds us or against Nature that lies within us. If, as I think, as are many scientific studies in the impressive dimensions of what is going play the toxic xenobiotic, as scientists call them, a role it can afford even more literary license: to establish that as if that spirit is alien to such a huge amount of foreign substances, had been seized from us, our immune cells so that they behave the same way they do them, attacking the body or by going outside it.

Literary metaphor that would also be applicable to cancer cells that based on his life by going free, regardless of the balance of the whole body, as if these foreign substances had made them behave like alien disrespectful. It may also be that the man has changed the nature so that nature is no longer recognizes herself. It is not known because it is nature and what is not on a planet where there is barely an inch that has not been reached by the chemical changes caused by man.

 

Copyright Carlos Prada

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NOTES:

1 See, for example: Immune suppresion. CHE toxicant and Disease Database. The Collaborative on Health and the Environment.

 

2 White Paper on SEAIC.

 

3 See, for example, studies such as: Takano et al (2006). Di-(2-ethylhexyl) phtalate enhances atopic dermatitis-like skin lesions in mice. Environmental Health Perspectives 114: 1266-1269

 

4 Bornehag CG et al. (2004). The association between asthma and allergic symptoms in children and phtalates in house dust: a nested case-control study. Environment Health Perspectives. 112 (14). 1393-1397

 

5 Inadera et al. (2000). Molecular analylis of the inhibition of monocyte chemoattractant protein gene expression by strogens and xenoestrogens in MCF-7 cells. Endocrinology 141 (1): 50-59

 

6 As the interleukin-4

 

7 IgE

 

8 Lee et al (2003). Enhanced interleukin-4 production in CD4 + T cells and elevated immunoglobulin E levels in antigen-prime mice by bisphenol A and Nonylphenol endocrine disruptors. Involvement of nuclear factor.AT and Ca2 +. Immunology, 109 (1): 76-86

 

9 Porta M et al. (2002). Concentrations of persistent toxic compounds in the Spanish population: the puzzle without pieces and the protection of public health. Gaceta Sanitaria. 16 (3): 257-266

 

10 Chang-Yeung M, Malo JL. Occupational asthma. New England Journal of Medicine. 1995, 33: 107-112. The incidence, the number of sick people and people were dying of the disease increased greatly between 1980 and 1990 according to the report Atshma prevalence and control characteristics by race / ethnicity-United States Center for Disease Control and Prevention. 2002 . MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2004; 57: 145-148. Unfortunately sometimes it takes years to analyze their data and close, making it difficult sometimes to have more recent figures. But no current data available show that the incidence has decreased later.

 

11 See, for example in The Collaborative on Health and the Environment, and Disease Database toxicant.

 

Janus 12. 28 January 2008.

 

13 Altshuler et al. (2003). Overview of the special vulnerability of children and health problems. OCHP Paper Series on Children’s Health and the Environment. Washington, U.S. EPA.

 

14 See, eg, Delfino RJ et al. (2003). Atshma symptoms in Hispanic children and daily ambient exposures to toxic and criteria air pollutants. Environmental Health Perspectives 111 (4): 647-656

 

15 Jordi Sunyer et al. (2005). Prenatal Dichlorodiphenyldichloroethylene (DDE) and asthma in children. Environmental Health Perspectives. 113 (12): 1787-1790

 

16 Zocke JP, Kogevinas M, et al. (2001) Asthma risk, cleaning activities and use of specific cleaning products among Spanish indoor cleaners. Scandinavian Journal of Work, Environment & Health. Vol 27, No 1, 76-81

 

17 Malo JL et al. (2007) Exposure to substances in the workplace and new-onset asthma: an international prospective population-based study. The Lancet. 370: 336-341. Participated in this study had some Spanish scientists who had also worked in the previous report on the cleaning staff, such as Kogevinas, Anto and Sunyer.

 

18 The study was based on data from thousands of people in the European Community Respiratory Survey. It was made out to those who had any prior history of asthma or who had any symptoms or breathing problems.

 

19 How can this be Reliz in the Basque community: Ordoqui e, et al. Asthma Education. Occupational Health. Specific Health Surveillance Protocols. OSALAN Basque Institute for Occupational Safety and Health.

 

20 photocopiers.

 

21 These last four, among others, are common in health care and laboratory areas.

 

22 The latter two in the plastics industry, for example.

 

23 Photography, lacquerware, soladores, cosmetics industry, aerospace, paint spray, …

 

24 are cited LEVAFIX E-36, dyes, bright yellow, DRIMAREN, K-3GL, Ciba Chrome Brilliant Red 32, Brilliant Blue K-BL DRIMAREN, Lanasol Yellow 4G

 

25 MJ Selgrade K. Et al. (1999) Linking environmental agents and autoimmune disesase: an agenda for future research. Environmental Health Perspectives 107.

 

26 Lee DH et al. (2007). Positive associations of serum concentration of polychlorinated biphenyls or organochlorine pesticides with self-reported arthritis, especially rheumatoid type, in women. Environmental Health Perspectives 115 (6): 883-888

 

27 He also notes that persistent contaminants accumulated in adipose tissue could be associated with osteoarthritis (possibly linked to metabolic changes related to obesity that would not be outside the contaminants accumulated in the fat). This is another very common type of arthritis.

 

28 Cooper GS et al. (2004) Occupational risk factors for the development of systemic lupus erythematosus. J Rheumatol 31: 1928-1933

 

29 Cooper GS et al. (001) Smoking and use of hair treatments in relation to risk of developing systemic lupus erithematosus. J Rheumatol 28 (12): 2653-2656

 

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