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 ¿Quieren saber algo acerca de los desaguisados que pueden  producir en la salud y el comportamiento humanos estos dos “delincuentes” químicos?

Mercurio

Mercurio

 Al margen de las enfermedades más claramente asociadas a la intoxicación crónica con metales pesados –tales como el saturnismo con el plomo o el hidrargirismo con el mercurio- son muchos otros y muy diversos los males que la literatura científica ha descrito. Entre ellas alteraciones genéticas, daños reproductivos o cáncer, por no hablar de graves daños sobre el sistema nervioso y el inmunológico. No tenemos espacio para extendernos demasiado acerca de otros metales como puedan ser el cadmio o el arsénico, pero en cualquier caso también nos referimos a ellos en diferentes apartados fuera de este artículo. Centrémonos pues en los dos metales pesados que más han dado que hablar: el mercurio y el plomo. Lo que sigue no pretende ser exhaustivo, sino aportar álgunos datos interesantes.

 

MERCURIO

Uno de los metales pesados de los que más se ha hablado a consecuencia de su problemática ambiental y de salud pública ha sido el mercurio ( 1 ). Ha sido usado profusamente para las más diversas aplicaciones que van desde baterías a amalgamas dentales (a consecuencia de esto último se han denunciado muchos problemas, e incluso hay asociaciones de afectados (2), pasando por plaguicidas , barómetros, termómetros, desinfectantes, luminotecnia, e incluso como parte integrante de la composición de vacunas (3).

La cantidad de este metal pesado que hay hoy diseminada sobre la superficie de la tierra es el triple la que existía antes de la Revolución Industrial, a consecuencia de sus vertidos y emisiones que proceden de fuentes tan diversas como, por ejemplo, las centrales térmicas de carbón o algunas industrias fabricantes de plásticos.

Las emisiones de este elemento parecen haberse ido frenando algo en el mundo desarrollado, pero están creciendo en los países en desarrollo. Se trata de un metal pesado muy persistente en el medio y que, tras una serie de reacciones, puede integrarse en las cadenas alimentarias (4).

A pesar de la preocupante situación causada por este metal pesado la actuación de los gobiernos deja mucho que desear. Sin ir más lejos, tenemos el ejemplo del Gobierno español. A pesar de la existencia de una directiva europea de 1996 que establecía que en el año 2007 industrias como la cloroalcalina, dejasen de utilizar el mercurio en sus procesos, el Ministerio de Medio Ambiente llegó a un acuerdo con las empresas para que el año en el que se materializase tal prohibición fuese nada menos que el 2020. Trece años más de contaminación con mercurio y eso si se cumple.

La industria a la que nos referimos emplea celdas de mercurio para producir cloro necesario en la industria de los plásticos. A pesar de que existan alternativas como las membranas de celdas electrolíticas, la industria no quiere apresurarse en adoptarlas. Como tantas otras veces, los criterios de beneficio prevalecen frente a los de la salud pública (5).

 

MERCURIO EN EL PESCADO

pez-espada

Uno de los procesos tóxicos más estudiados y al que se atribuyen tales efectos que por si solos deberían haber bastado para impulsar poderosas acciones por parte de la comunidad internacional, es el que tiene que ver con el mercurio, cuyos efectos tóxicos se hicieron célebres especialmente tras los sucesos de la Bahía de Minamata en Japón, donde centenares de pescadores murieron tras ingerir pescado contaminado. Precisamente su notable acumulación en algunas especies de peces explotadas comercialmente , es una de las cosas que más inquietan, llegando a considerarse este tema como una seria amenaza sanitaria mundial (6). Diversos países europeos ,como sucede en otras zonas del mundo, han detectado altos niveles de mercurio en 11 especies de peces marinos de consumo habitua (7).

Uno de los artículos científicos más recientes sobre este tema es el que publicaron los científicos Corbet y Poon en la Medical Journal of Australia y que se refería a lo sucedido a tres niños de origen chino que vivían en Sydney. Su familia comía pescado al menos cinco veces a la semana, y a esos niños se les había alimentado con mucho pescado desde el destete. Singularmente con especies que se sabe que acumulan mucho mercurio como el salmón. Padres e hijos tenían altos niveles de mercurio en sangre, orina y pelo. El propio padre acabaría siendo diagnosticado de una intoxicación por mercurio (se quejaba de alergias, dolores abdominales, etc.). Los niños manifestaron una serie de problemas neurológicos , entre ellos una mayor agresividad. Uno de ellos, de casi 3 años de edad, presentaba retraso en el habla y síntomas de autismo (del que después sería efectivamente diagnosticado) y otro mostraba un gran retraso en el desarrollo desde que nació.

El citado es un caso más o menos puntual. No obstante, por ser un caso extremo, sirve para que se vea más claramente lo que de una forma más diluida –como han reportado también estudios más extensos, como algunos epidemiológicos- puede estar sucediendo en sectores de población muy amplios que a lo mejor no comen tanto pescado pero si que se ven expuestos a sus contaminantes en diferentes grados. Hoy no cabe duda de que la acumulación de mercurio en el pescado es una seria amenaza sanitaria y las administraciones de países como Estados Unidos o el Reino Unido, entre otros, hacen campañas para establecer máximos semanales de ingesta para sectores de población vulnerables como las embarazadas. Sin embargo, en países como pueda ser España, por ejemplo, la mayor parte de la población no tiene siquiera la más remota idea de estas cosas y cuando muchos médicos dan consejos nutricionales sobre lo que es saludable o no, no suelen decir ni una palabra de estos temas. Suelen hablar de las ventajas del pescado y de los tipos de grasas cardiosaludables que contienen, pero es raro que adviertan de lo que hoy sabe la ciencia sobre sus contenidos no sólo de mercurio sino de otros tóxicos, como puedan ser los retardantes de llama bromados ,compuestos organoestánnicos, el hexaclorobenceno , naftalenos policlorados, dioxinas o los PCBs, por ejemplo. Científicos como Corbet y Poon , y tan sólo teniendo en cuenta el tema del mercurio, advierten que los beneficios que se atribuyen a la ingesta de pescado pueden ser contrarrestados sobradamente por estas cosas, si no se adoptan medidas preventivas sobre la cuestión. Es un ejemplo inmejorable de lo que decímos en el capítulo sobre el cáncer, acerca de la inadecuada consideración sanitaria de los contenidos de tóxicos en los alimentos y que también es aplicable aquí. Las organizaciones ecologistas, que cumplen un importante papel de concienciación, se han mostrado muy preocupadas por esta cuestíon ( 8 )

En relación al pescado, en concreto, hay algunos instrumentos utilizables, como el programa Ribepeix ( 9 ) que nos pueden permitir conocer los niveles de tóxicos de diferentes especies de pescado ,por ejemplo. De ése modo , podremos ajustar las cantidades de cada especie que podemos ingerir, siendo conscientes de las cantidades de tóxicos ingeridos que ello puede representar. No se trata necesariamente de evitar la ingesta de este tipo de alimentos, sino de establecer unas cantidades que minimicen el ingreso de contaminantes. Aunque aún muchos de nosotros no estemos familiarizados con este tipo de cuidados, deberíamos controlarlo del mismo modo que se hace actualmente con la ingestión de azúcares refinados o con los alimentos con un exceso de tipos de grasas no saludables, en incluso con la ingesta de calorías que a muchas mujeres trae de cabeza.

Cuando se presentó el programa Ribepeix que llevan adelante personas como Josep Lluis Domingo, catedrático de Toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad Rovira i Virgili de Reus (Tarragona) o Joan María Llobet catedrático de Toxicología de la Universidad de Barcelona., con apoyo de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria se dieron unos datos muy interesantes acerca de los tóxicos que se habían detectado en 14 especies de pescado y marisco comunes. Por ejemplo el mercurio que había en el pez espada y el atún, y los PCBs o hexaclorobenceno que había en otras especies de pescado.

El programa se hace a imagen de otros semejantes que se aplican en otros países como Estados Unidos o el Reino Unido, poniendo una especial atención en sectores de población sensibles como las mujeres embarazadas, intentando que limitasen el consumo de algunas especies a un máximo semanal y ,en algunos casos , que se abstuviesen de ingerir algunas especies. Sin embargo, a pesar de lo serias y rigurosas que son algunas advertencias una buena parte de la población está absolutamente desinformada acerca de estas cosas. Eso sí, de vez en cuando, sí que se nos bombardea con alertas sanitarias de mucha menor trascendencia, en especial cuando suceden en países remotos como China. Mi consejo, querido lector, es que utilices instrumentos como el programa Ribepeix y no esperes a que ningún bombardeo de los medios de comunicación venga a decirte lo que es importante y lo que no.

A pesar de la conciencia existente sobre el indiscutible peligro de esta sustancia , sigue existiendo una notable polución por la misma . Pocas veces , no obstante, se habla de ello en la prensa ,como sucedió por ejemplo con la contaminación por mercurio que se dio en 2002 en el agua potable de 40 municipios de Tarragona , que la Generalitat de Cataluña achacó a la industria química Ercros situada en el pueblo de Flix o lo que se sucedió en la provincia de Huesca cuando se registraron una gran cantidad de daños en los hígados de los peces a consecuencia de los vertidos de una industria cloroalcalina ( 10 )

Entre los delitos atribuibles al mercurio están sus efectos nocivos sobre los fetos, los recién nacidos y los niños (daños en el desarrollo cerebral, por ejemplo), aparte de posibles efectos sobre riesgos cardiacos en adultos, así como daños en el sistema inmunológico y reproductivo. Tampoco conviene olvidar las investigaciones científicas que lo vinculan a dolencias tan dispares como el autismo ( 11 ) , el Alzheimer o la diabetes.

Diversos estudios asocian enfermedades como el autismo a metales pesados como el mercurio. En ese sentido cabe citar algunas investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Texas en los Estados Unidos sobre la incidencia de la enfermedad en zonas contaminadas. También en éste país se ha estudiado algunas formas peculiares de exposición a éste metal, como puede haber sido la utilización del tiomersal ,compuesto conservante con mercurio añadido a muchas vacunas, y su posible asociación a un incremento de los casos de autismo.

PLOMO

Otro metal pesado que ha generado gran preocupación internacional ha sido el plomo que ha sido liberado desde los carburantes, las emisiones industriales ,tuberías, pinturas, soldaduras, cables, recubrimiento de envases,…

Prosigamos mientras escuchamos una composición de uno de los más famosos intoxicados por plomo (  http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/04/valencia/1220531021.html   ): Beethoven. —– ——–Sinfonía 7 (Beethoven)

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beethoven3

El plomo es uno de los delincuentes químicos mejor identificados y sobre los que más se ha actuado en diversos países. Todo pese a que durante décadas la industria y los poderes políticos que la industria controlaba, a pesar de la existencia de una monumental evidencia científica, se aliaron para conseguir que hubiese una demora de décadas en la adopción de medidas. Se basaban en unos pocos informes , frecuentemente pagados por la industria, y sin ningún rigor , cuya importancia se sobredimensionaba a la par que se minusvaloraba la de la ingente cantidad de investigaciones que alertaban del riesgo. Hoy, como decía, se han acometido algunas medidas. No obstante sigue siendo una amenaza real que está muy lejos de haber desaparecido, pese a la mejoría apreciada en algunas zonas del planeta. En 2004 la Organización Mundial de la Salud advertía del riesgo que este metal pesado representa para al menos 120 millones de personas, en especial para los niños, a cuyo desarrollo mental puede afectar gravemente. La investigación sobre los efectos neurológicos de este metal pesado sobre la infancia, han arrojado algunos resultados sorprendentes, al haberse visto que puede propiciar cosas tales como la agresividad e incluso , por mucho que te sorprenda, lector, las conductas delictivas. Curiosamente , se trata de un delincuente químico que puede generar delincuencia.

 

EL PLOMO: UN DELINCUENTE QUÍMICO QUE PUEDE CAUSAR DELINCUENCIA

violencia1

El plomo es una de las sustancias más conflictivas para los niños de entre cuantas se han estudiado. Sobre ella se han realizado investigaciones realmente interesantes. Una de ellas, publicada por la revista Environmental Research y realizada por diversas instituciones como la Organización Mundial de la Salud , la Facultad de Medicina Mount Sinaí de Nueva York (EE.UU) , la Universidad de Gales (R.U) o ,entre otras, el Hospital Universitario la Princesa (España), atribuía a la presencia de altos contenidos de plomo en la sangre que se registraban en 4 de cada 10 niños nada menos que un 13% de los casos de retraso mental infantil leve. El coordinador para España del estudio anterior era el psiquiatra José Luis Ayuso, que comentaba que además de retraso, también se había asociado esa sustancia a problemas renales y de desarrollo, déficit de atención, hiperactividad e irritabilidad en los niños. Existen las más diversas investigaciones que prueban estas cosas, como la que publicase en 2006 la revista Environmental Health Perspectives, que mostraba como la presencia de altos niveles de plomo en la sangre estaban significativamente asociadas con el déficit de atención con hiperactividad en los niños ( 12 )

Pero lo que los estudios científicos muestran es todavía mucho más sorprendente. Por ejemplo el que, en Pensilvania (Estados Unidos) realizaron investigadores de la Universidad de Pittsburg, como el psiquiatra Herbert Needleman. Los científicos midieron los niveles de plomo que tenían 339 estudiantes. 145 de ellos no habían dado especiales problemas. Los otros 194 eran jovenzuelos que no tenían ese historial, sino que habían sido acusados de cometer algunos pequeños actos delictivos (13). Lo llamativo es que cuando se compararon los niveles de plomo que tenían unos y otros se vio que los jóvenes conflictivos tenían 11 ppm de plomo , y los otros sólo 1, 5 ppm (14). Y los hallazgos estaban al margen de si los chicos eran blancos o negros, por ejemplo.

En un estudio diferente, publicado en la prestigiosa Journal of the American Medical Association (JAMA), el propio Neddleman había observado una relación entre la agresividad y los niveles de plomo en los huesos de 800 niños de Pittsburg ( 15 ). Sobre este particular se han desarrollado otras investigaciones, confirmando el mismo tipo de cosas.

Pero uno de los estudios más interesantes al respecto, es acaso el realizado por científicos del Centro de Salud Ambiental Infantil de la Universidad de Cincinnati, en Ohio, que establecía que había una relación entre las concentraciones de plomo prenatales e infantiles con la comisión de actos criminales cuando esos niños llegaban a ser adultos jóvenes (16). Consideraban que la exposición temprana al plomo era un factor de riesgo para el desarrollo posterior de una conducta anti social.

La investigación se basaba en datos tomados a lo largo de 30 años. Entre 1979 y 1984 un estudio sobre el plomo en la ciudad de Cincinnati (Cincinati Lead Study) había tomado muestras de sangre de centenares de mujeres embarazadas que vivían en casas viejas contaminadas por el plomo de las pinturas y demás. También se medirían regularmente los niveles de plomo en la sangre de los niños una vez estos nacieron a lo largo de una serie de años. Finalmente se recabaron datos en los órganos judiciales acerca de cuantos de estos niños, después de haber alcanzado los 18 años de edad (y hasta octubre de 2005) habían sido detenidos en alguna ocasión. Los investigadores encontraron que aquellos que habían sido más expuestos al plomo antes del nacimiento y durante la niñez tuvieron mayor número de detenciones por diversos delitos , con especial significación en los delitos con violencia.

Probablemente pocos de nosotros sabemos gran cosa de por qué, por ejemplo, se prohibió el plomo en la gasolina, por qué se dictaron normas para eliminarlo de las pinturas o las conducciones de agua potable. Resulta sorprendente que , aunque mucha gente no lo sepa, una de las consecuencias de la toma de medidas como esas pueda ser una reducción de los índices de delincuencia. Pero así son las cosas. Así es el apasionante mundo de los efectos de las sustancias químicas sobre los seres vivos.

Se sabe que el plomo interfiere la formación de las sinapsis neuronales, que altera los sistemas ligados a la dopamina y la serotonina, y que reduce la actividad de la monoamina oxidasa A ,entre otras cosas. Sus efectos pueden causar diversas disfunciones neurológicas en zonas del cerebro que tienen que ver con la excitación, las emociones, el juicio o la inhibición de impulsos.

Lo que hemos visto es sólo una parte. Pero es un ejemplo de cómo los cambios químicos que el hombre produce en la Naturaleza pueden afectarnos mucho más de lo que pensamos. Aquí tenemos al plomo, una sustancia natural, pero que antes de nuestra intervención no se encontraba en tales niveles en nuestro entorno más inmediato. Estaba a lo mejor dentro de algunos minerales, y por supuesto que una parte debía llegar a nosotros, pero no había sido extraído de ellos para hacer tuberías o para convertirlo, entre otras cosas, en parte de la composición de pinturas o gasolina. Nosotros cambiamos ese estado de cosas y propiciamos que el plomo se hiciera más presente en nuestras vidas. Ya hemos visto algunas consecuencias. Todo por cambiar artificialmente los niveles y proporciones de un solo elemento de la Naturaleza. Imaginen lo que puede estar sucediendo no con un elemento, sino con decenas de miles de sustancias, buena parte de ellas sintéticas.

 

LOS METALES PESADOS COMO EJEMPLO DE UNA SITUACIÓN MÁS AMPLIA

Lo visto con el plomo es también un ejemplo de cómo en nuestras casas, por ejemplo formando parte de las pinturas, puede haber elementos tóxicos que pueden tener hondas repercusiones en nuestras vidas o las de nuestros hijos, sin que nos demos cuenta de ello. Cuan poderosos pueden ser los efectos de una sustancia sobre nuestras vidas. Todo debe hacernos reflexionar sobre lo que puede estar sucediendo con otras muchas sustancias , de algunas de las cuales nos ocupamos en otros artículos, sustancias que están en los plásticos de nuestros ordenadores y televisiones, en nuestras botellas de agua, en las pinturas de nuestros muebles, en los productos de limpieza, en los perfumes, en los cosméticos, en nuestros alimentos,… y que hoy , de modo semejante a lo que hemos visto con el plomo, pueden estar causando , como muestra una creciente literatura científica, los más diversos problemas mientras nosotros pensamos que no será para tanto. Recordemos lo que la ciencia ha publicado acerca de los retardantes de llama, los ftalatos, el bisfenol A,… y tantos otros venenos encubiertos. Recordemos lo que se sabe acerca del contenido de sustancias tóxicas en el polvo doméstico y sobre las liberaciones y emanaciones de las más diversas sustancias presentes en objetos y productos de uso cotidiano. Obviamente sus efectos no tienen que ser como los del plomo. Se sabe que los retardantes de llama pueden tener efectos neurotóxicos y afectar a la hormona tiroidea, además de poder estar implicados en malformaciones congénitas. También que otras sustancias como los ftalatos pueden estar implicadas en cosas tales como desarreglos hormonales, alergias ,asma infantil o la telarquia. Pero no puedo extenderme aquí sobre los muchos efectos de tantas sustancias.

Además , lo que hemos comentado nos lleva a otra reflexión y es que al hablar de los efectos que sobre la salud tienen sustancias como el plomo o el mercurio, no podemos olvidar que los efectos de tales sustancias pueden combinarse de uno u otro modo con muchas otras a las que estamos expuestos. Ello se ve claro al saber que son muchas las sustancias que pueden tener efectos afines o semejantes a los que antes hemos descrito. Por ejemplo, investigadores como Miquel Porta, David R Jacobs y Duk-Hee Lee, publicaron un interesante artículo en la Journal of Epidemiology and Community Health en el que demostraban que los niños en cuya sangre había niveles detectables de una serie de contaminantes orgánicos persistentes –tales como algunas dioxinas y furanos– tenían un mucho más significativo índice de problemas de aprendizaje y de déficit de atención que los que no tenían esa presencia de contaminantes ( 17 ).

Los efectos de los más diversos tóxicos, no sólo metales pesados, preocupan en especial cuando se habla de momentos especialmente sensibles de la vida humana, tales como el embrionario. Los más diversos informes advierten del riesgo que puede entrañar la exposición de las mujeres embarazadas a determinadas sustancias como puedan ser diversos pesticidas u otras como el éter de etilenglicol (asociado a defectos congénitos). Y , como no, en tales informes también se alude a sustancias como el mercurio, el plomo, el cadmio, el antimonio o el arsénico, entre muchas otras.

Uno de los efectos nocivos de las sustancias químicas en general que más han sido estudiados es el de la neurotoxicidad. Se han descrito efectos neurotóxicos de numerosísimas sustancias, los PCBs, acetona, hidrocarburos alifáticos, aluminio, amonio, anilina, hidrocarburos aromáticos, benceno, o, clordano, DDT, difenilamina, etanol, etilenglicol, formaldehído, piretroides, estireno, tolueno, triclorobenceno, tricloroetileno, cloruro de vinilo, xileno,… y como no, por ceñirnos a lo que ahora nos ocupa, también de metales pesados como el plomo , el mercurio o el cadmio ( 18 ).

Atención especial es lo que se observa en relación a la infancia. En noviembre del año 2006, los científicos Philippe Grandjean , de la Universidad del Sur de Dinamarca y Philip Landrigan, del Departamento de Medicina Comunitaria del Mont Sinai de Nueva York llegaban a describir lo que estaba sucediendo como una auténtica pandemia silenciosa” en un artículo que publicaron en la prestigiosa revista The Lancet, en el que mostraban con toda crudeza lo que están causando las más diversas sustancias, desde el plomo a los PCBs , pasando por el arsénico o el mercurio, entre muchas otras.

Sustancias que, en opinión de científicos como estos, podrían tener mucho que ver con cosas como que hoy uno de cada seis niños (por debajo de los 18 años) en los Estados Unidos padezcan una serie de trastornos de base neurológica que van desde el déficit de atención o la hiperactividad al autismo, pasando por dificultades en el habla o ciertos grados de retraso. No conviene dejar de relacionar todo esto con otras cosas que veremos en otros apartados, como sucede con los cánceres cerebrales infantiles. Anne Steinemann ,de la Universidad del Estado de Washington (EE.UU.) no tiene dudas acerca del papel de la polución química en el crecimiento fulgurante de una serie de enfermedades infantiles, entre ellas el autismo ,que habría crecido “un 1.000% desde mediados de los 80” ( 19 ) enfermedad que ,entre otros factores, ha sido ligada , como ya hemos visto, al mercurio por diversas investigaciones.

Los datos recogidos por las Pediatric Environmental Health Speciality Units (PEHSU), (20) muestran la dimensión que están adquiriendo las neuro-deficiencias infantiles, como que entre 1977 y 1994 hubiese crecido un 191% el número de niños que se encuentran en programas de educación especial , que haya cerca de un 17% de casos de niños con déficit de atención con hiperactividad o que se registre entre un 5 y un 10% de niños con problemas de aprendizaje. Al margen de otras posibles causas que pudieran tener algunos de los problemas citados, crece el número de científicos que encuentran conexiones de estos y otros problemas con las más diversas sustancias, que pueden estar presentes en los más diversos elementos ,desde alimentos a cosméticos, pasando por pesticidas, pinturas, etc.

Philip Landrigan , ha estado trabajando en los últimos tiempos en un ambicioso proyecto de investigación , el National Children´s Study, haciendo un seguimiento sobre más de 100.000 niños americanos desde su concepción hasta que cumplan los 21 años, con la finalidad de identificar todavía con mayor precisión los factores ambientales que inciden en las enfermedades que desarrollarán: defectos congénitos, cánceres infantiles, asma, obesidad, violencia, déficit de atención, autismo ,dislexia y otras dificultades de aprendizaje

Copyright Carlos de Prada

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NOTAS

 

1 España es además un país importante en relación al mercurio. Un importante porcentaje del que se ha utilizado en el mundo procede de las minas de Almadén (Ciudad Real). Últimamente se ha planteado convertir la zona en receptáculo internacional de residuos contaminados por mercurio.

 

2 Ejemplo de ello es la asociación española “Mercuriados” http://www.mercuriados.org/es/pag107

 

3 El Parlamento Europeo se ha mostrado partidario de eliminar el mercurio en el sector sanitario ,donde se emplea en aparatos e medición (termómetros, aparatos para medir la presión arterial,etc.). Aunque no se ha incluido a pequeños barómetros.

 

4 Lo hace como metil-mercurio.

 

5 No debe olvidarse el poder económico y político de la industria involucrada. El 55% de la actividad económica del sector químico español esta ligada a la producción de compuestos alcalinos de cloro. En España hay plantas de cloro que emiten mercurio como las de Solvay en Torrelavega (Cantabria), o Aragonesas en Vilaseca (Tarragona) y Huelva, entre otras.

 

6 Ver por ejemplo el estudio publicado en la revista sueca Ambio (200/). La OMS y la FAO han establecido una Ingesta Diaria Aceptable (aunque luego cada país establece sus propios niveles permitidos). La UE ,en concreto, ha establecido unos límites que no pocos científicos cuestionan.

 

7 Se han detectado altos niveles en pez espada, tiburón azul, marlín, marrajo, atún rabil, negrito, mero, etc. Otros estudios de la UE han confirmado con frecuencia presencia de altos niveles de mercurio en mero, cazón, marrajo, agujas, langostinos, emperador, etc.

 

8 Ver, por ejemplo, ejemplo de un informe reciente: http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?article13543

9 Accesible en Internet http://www.fmcs.urv.net/ribepeix/index.htm

 

10 Raldua D et al. (2007) Mercury levels and liver pathology in feral fish living in the vicinity of a mercury cell chlor-alkali factory. Chemosphere. Jan 66 (7): 1217-26

 

11 Estudios ,como los de la Universidad de Texas (EE.UU.) evidencian una clara asociación entre el autismo y la exposición a determinados niveles de mercurio. Por otro lado, el Centro de Control de Enfermedades de EE.UU, e investigadores como Enayati A y Haley B (de la U. de Kentucky) advirtieron de la posible asociación entre el tiomersal ,sustancia con mercurio añadida como conservante en vacunas que han sido muy utilizadas, con el incremento de las casos de autismo, lo que obligó a la OMS a adoptar algunas medidas.

 

12 Braun JM et al. (2006). Exposures to environmental toxicants and attention deficit hyperactivity disorder in US children. Environ Heath Perspect 114: 1904-1909

 

13 Needleman et al.(2002). Bone lead levels in adjudicated delinquents: a case control study. Neurotoxicol Teratol 24: 711-717

 

14 El límite que se considera “normal” es de 1 ppm (unos 10 microgramos por decilitro de sangre).

 

15 Needleman HL et al. (1996). Bone lead levels and delinquent behavior. JAMA 275: 363-369

 

16 Wright JP et al. Association of prenatal and childhood blood lead concentrations with criminal arrests in early adulthood. Public Library of Science. Medicine. May 2008. Vol 5. Issue 5. 732-740

 

17 Lee DH, Jacobs DR, Porta M (2007). Associations of serum concentrations of persistent organic pollutants with the prevalence of learning disability and attention deficit disorder. J Epidemiol Community Health. 61: 591-596.

 

18 OSE 2006, pg 349

 

19 Steinemann A. (2005) La exposición humana y los peligros para la salud. Parte 2. Edición Electrónica en Castellano de Rachel´s Environment & Health News 811. Salud y Medio Ambiente. Boletín Informativo 811. Peter Montague Editor.

 

20 Citados en el informe del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) del año 2006, pg 348.

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vertido1

Si analizamos cual es la situación de la Naturaleza que nos rodea, nos daremos cuenta que, a la vista de los datos exietentes, no hay demasiados motivos para estar tranquilos. Pensemos, por ejemplo, en la situación de las aguas. Aguas de ríos y lagos que, demasiadas veces, hemos convertido en cloacas urbanas o industriales. Pensemos, por ejemplo, en el río Segura, en Murcia y Alicante, cuyos menguados caudales aún incrementan aún más la concentración de los contaminantes que portan y entre los que, entre otros, se ha contado el cromo hexavalente, especialmente peligroso para la salud y célebre por la película Erin Brockovich, basada en hechos reales, procedente, por ejemplo, de empresas de curtidos. Todo por no hablar de otros tóxicos como el HCH , el cadmio o el mercurio. Expertos de las universidades de Murcia y Alicante han publicado algunos datos al respecto. Situaciones similares podrían describirse, en mayor o menor grado, en otros muchos de nuestros ríos.

Es muy frecuente que sólo se hable de la contaminación de los ríos con motivo de situaciones muy evidentes, como pueda ser una gran fuga tóxica como la que hace unos pocos años tuvo lugar en el río Umia, que desemboca en una ría gallega de gran producción marisquera. Se vertieron cantidades de estireno, etilbenceno tolueno, xileno, tetracloroetileno, benceno,… pero pronto se olvidó. Y lo peor no es que se olviden pronto aún esos sucesos más evidentes, sino que en mucho mayor medida se olvida la relevancia que pueden tener vertidos menores pero mucho más cotidianos y que globalmente representan una cantidad inimaginablemente superior de tóxicos vertidos a nuestros ríos. Al fin y al cabo , los ríos son los receptáculos , a través de la escorrentía, de buena parte de los tóxicos que se usan en el campo , la industria y la ciudad. Desde los que contienen los productos de limpieza, a los disolventes, pasando por los pesticidas, o por los productos de tiendas de fotos, tintorerías, talleres,… a los vertidos discretos pero continuados de las grandes industrias. Vertidos, que , globalmente, representan unos volúmenes ingentes de contaminantes.

Si la contaminación por sustancias industriales muy peligrosas a nuestros ríos apenas se estudia debidamente, mucho menos lo es la que tiene que ver con otros contaminantes , con unos efectos aún más sutiles, que comienzan ahora a estudiarse. Tal es el caso, por ejemplo, de los fármacos. Hay en marcha investigaciones pioneras como las del Proyecto Aquaterra, que analiza las aguas de cinco ríos de Europa, entre ellos el Ebro, al haberse detectado en sus aguas más de veinte fármacos. A través de la orina de las personas o de la costumbre de muchos europeos de librarse de los fármacos sobrantes o caducados tirando de la cadena , llegan a las aguas antidepresivos, antibióticos, anti-histamínicos, analgésicos, antibióticos y otros medicamentos y ya se han detectado daños hepáticos y renales en los peces, y en algún caso, por ejemplo a consecuencia de las píldoras anticonceptivas o de la terapia hormonal sustitutiva, feminización en los machos de estos animales. Igualmente se temen efectos en los humanos que beban de estas aguas, especialmente en sectores vulnerables de la población, como las embarazadas. Son sustancias que ,como sucede con tantos tóxicos, no son retenidas por las depuradoras.

Es probable que algo falle en la forma que tenemos de afrontar estos problemas. Primero convertimos en cloacas químicas las aguas de las que bebemos o con las que regamos nuestros cultivos (o aquellos que van a alimentar los animales que nos comeremos) ,esas mismas aguas que van al mar en el que se alimenta el pescado que luego capturaremos, y después confiamos en que los sistemas de depuración lo filtrarán todo. Cuando es obvio que no es así y que incluso aquello que se filtra y que queda en forma de residuo en los lodos de depuradora no deja de entrañar un problema. Máxime cuando en ocasiones esos lodos ,por ejemplo, acaban siendo esparcidos por los campos, con todos sus tóxicos dentro, como si fueran un fertilizante cualquiera.

Pero el asunto de la depuración de las aguas merece reflexiones mucho más profundas, aunque dudo que tal y como están conformadas las cosas hoy por hoy vayan a hacerse seriamente tales reflexiones. Y es que existe una verdadera obcecación que lleva a considerar sólo aspectos como la contaminación de las aguas por microorganismos patógenos olvidándose de aspectos que en el mundo moderno y especialmente en los países industrializados han pasado a tener un papel mucho más relevante del que se les asigna. Hablo de la contaminación química, especialmente de la más constante y sutil, que raramente es considerada un prioridad. ¿Se elimina esta clase de contaminación de las aguas con los tratamientos convencionales?. Les animaría a que buscasen datos sobre el número de compuestos tóxicos presentes en las aguas antes y después ,por ejemplo, de su cloración. Les aseguro que se llevarían una sorpresa. Me resultó muy interesante escuchar el comentario que hiciera en un reciente congreso de Medicina Ambiental el profesor Eduardo Rodríguez Farré cuando dijo que en el agua de Barcelona ,antes de clorarla, había entre 150 y 170 compuestos y que después de clorarla había unos 330, porque muchas de las sustancias iniciales se combinaban con el cloro ( 1) generando otras nuevas que, no pocas veces, son tóxicas. La cloración de las aguas genera toda una larga serie de productos organoclorados: cloroformo , dibromoclorometano, diclorobutano, clorociclohexano, tetra, penta y hexacloracetona, o-diclorobenceno, p-diclorobenceno, triclorobenceno, cloroetilbenceno, dicloroetilbenceno, diclorotolueno, triclorofenol, …. etcétera, etcétera, etcétera.

Igualmente les sorprendería leer los numerosos estudios existentes que vinculan la cloración de las aguas y los subproductos que se generan a consecuencia de ella con determinados problemas sanitarios como puedan ser cierto incremento , mayor o menor según los casos, en la incidencia de cáncer de vejiga , partos prematuros , bajo peso de los recién nacidos, defectos de nacimiento, abortos, etc ( 2 ).

Obviamente no debe alarmarse innecesariamente a la población y debería establecerse concretamente que cantidad de sustancias de estas son filtradas y cuales llegan luego finalmente al grifo en cada caso, mediante estudios que se realicen en cada pueblo y ciudad. En su momento, además, veremos algunas maneras de reducir esos contaminantes. Pero ninguna visión seria de la medicina puede ignorar unos problemas pretextando que otros, como los ligados a las enfermedades infecciosas, son prioritarios. Todos son prioritarios. Especialmente para aquel porcentaje de población al que le toque padecerlos. Y sobre todo en una sociedad como ésta donde ,todo hay que decirlo, la mayor carga de enfermedades que padecemos no son infecciosas (o al menos no lo son las que más nos preocupan).

En el año 2000, un grupo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona, publicó un estudio que asociaba el auge del cáncer de vejiga en algunas zonas de España con la formación de trihalometanos en las aguas de consumo doméstico derivada de los procesos de cloración intensa del agua, necesarios en especial en algunas ciudades mediterráneas ( 3 ). Los investigadores estimaban que en las zonas con niveles altos de trihalometanos en el agua el riesgo del cáncer citado atribuible a esta causa era de media de un 20% . Un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios dos años después aludía a que un 30% del agua de España tenía contaminantes como herbicidas , que por lo visto no depuran los sistemas clásicos, y ,como no, los dichosos trihalometanos ( 4 ) . No son más que dos ejemplos de un asunto muy trillado por una generosa investigación científica que muestra algo más que una ineficiente depuración química del agua potable. Lo que se muestra es como obviar la existencia de un problema sanitario, el problema de los tóxicos, pretextando centrarse en otro, el infeccioso, puede estar teniendo unas consecuencias no suficientemente consideradas (y todo cuando existen alternativas que permitirían conjurar un tipo de enfermedades sin producir otras en tal medida).

El crecimiento exponencial de las ventas de agua embotellada no es más que una expresión de que, de un modo u otro, la población de muchas ciudades y pueblos cada vez se fía menos de las aguas del grifo. ¿Llevará esto a una revisión de ciertos planteamientos de modo que se corrija el esquema actual que tolera que se emponzoñen las aguas para después “depurarlas”?. Aun en el caso de las aguas embotelladas, debe prestarse atención a algunas cosas, como las derivadas de la migración a esas aguas de algunas sustancias desde los envases. Por sólo citar un caso, podríamos hacerlo del antimonio, asunto estudiado por la Universidad de Heidelberg (Alemania) ( 5 )

Tendemos además a centrar más nuestra atención en unos problemas de contaminación que en otros. Por ejemplo, y a pesar de que, como se ha dicho, prestamos poca atención al problema de contaminación de las aguas superficiales, esto es, a la de los ríos y lagos, mucha menos prestamos aún , por ejemplo, a la de las aguas subterráneas. Hay un refrán castellano que reza que ojos que no ven corazón que no siente. Y no saben hasta que punto se cumple en lo que estamos diciendo.

Las aguas subterráneas, esas que no vemos, integran nada menos que el 97% de las aguas dulces en estado líquido presentes en los continentes. Teniendo en cuenta los problemas de agua que hay en tantos lugares del mundo deberíamos prestarles mucha atención y velar, por ejemplo, por que no fuesen envenenadas. Sobre todo teniendo en cuenta que con frecuencia su velocidad de renovación es tan lenta que puede llevar siglos o milenios. Sin embargo, la tónica general hasta ahora, ha sido comportarse como si no existieran. Hace poco , por ejemplo, la populosa ciudad de Barcelona, hubo de restringir el consumo de agua, ante una situación de sequía que redujo los aportes de agua superficial que daban de beber a sus habitantes. No obstante, junto a la ciudad, los acuíferos del Llobregat estaban repletos de agua subterránea. Pero no pudieron usarlos. ¿Por qué?. Porque estaban contaminados.

El del acuífero del Llobregat no es una excepción sino parte de una norma nacional e internacional. A pesar de que en el mundo beben de esta agua más de 1.500 millones de personas, la situación de los acuíferos es terrible en muchos lugares del planeta. A veces es suficiente algo aparentemente tan tonto como que un depósito de combustible de una simple gasolinera tenga una pequeña fuga, que frecuentemente nadie detecta durante años, para que, como una mancha de aceite, la contaminación pueda afectar con el tiempo a muchos kilómetros cuadrados de manto freático. Por dar un dato, decir que en 1993 una multinacional reconoció que una tercera parte de sus más de mil estaciones de servicio en el Reino Unido habían polucionado los acuíferos. No citaremos los muchos miles de casos semejantes en los Estados Unidos, país en el que además, como en otros, ha existido además una larga tradición de empresas que se han dedicado a desprenderse de sus residuos tóxicos inyectándolos en el subsuelo. Otras veces, las más diversas instalaciones industriales, queriéndolo o no, se han convertido en poderosas inyectoras de venenos en las aguas subterráneas. Basta conocer casos como el del Silicon Valley , en California, y la situación generada por sus depósitos con peligrosos disolventes. Si sumamos la filtración de fertilizantes , de pesticidas, de lixiviados de vertederos, o de mil y una posibles fuentes de polución, como puedan ser las balsas de purines de las grandes granjas de cerdos, nos daremos cuenta de la gravedad de la situación. A todo ello cabría sumar escenarios más concretos como el de la contaminación por arsénico que se origina a veces por la mera oxigenación que trae aparejada la apertura de un pozo en algunas regiones. Millones de personas en Bangladesh beben agua con altas concentraciones de arsénico y en España hay situaciones preocupantes, por ejemplo, en algunas zonas de Castilla y León.

 

NOTAS

 

1 Comentaba que una alternativa a la cloración podría ser la ozonización.

 

2 Por solo citar unos pocos: Nieuwenhuijsen et al (2000) Chlorination disinfection byproducts in water and their association with adverse reproductive outcomes: a review. Occup Environ Med 57: 73-85 // Yang CY (2004) Drinking water chlorination and adverse birth outcomes in Taiwan. Toxicology 198: 249-254.// Wright JM et al (2003) Effect of trihalomethane exposure on fetal development. Occupational and Environmental Medicine. 60: 173-180 // Dodds L et al. (2001) Relation between trihalomethane compounds and bird defects. Occup Environ Med. 58: 443-446

 

3 Villanueva C.M, Kogevinas M, Grimalt J.O. (2001) Cloración del agua potable en España y cáncer de vejiga. Gaceta Sanitaria. 15 (01): 48-53 (, Unitat de Recerca Respiratoria i Ambiental; CSIC; Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona. Departamento de Química Ambiental). También otros estudios como: Villanueva CM et al (2003). Meta-analysis of studies in individual consumption of chlorinated drinking water and bladder cancer. Journal of Epidemiology and Community Health 57: 166-173

 

4 El 27% de las muestras tenía más de 100 microgramos por litro de trihalometanos (que es el límite considerado “adecuado” por Sanidad). Se aludía al preocupante nivel de trihalometanos detectado en Murcia, Molina(Alicante), Córdoba, Valladolid, C. Real o Zamora. Un 6% de las muestras tenía herbicidas triazinas, superando el límite legal en Benavente, Córdoba, Andujar, Palma del Río o Málaga, por ejemplo.

 

5 “Antimonio en agua embotellada” Consumer Eroski. 30-1-2007. http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/sociedad-y-consumo/2007/01/30/26566.php

 

Copyright Carlos de Prada

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No puede dejar de escuchar este programa sobre el Bisfenol A, con Carlos de Prada y Nicolás Olea

http://www.cope.es/detalle_programa,26,1,8105

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Aquí puedes ver algunos capítulos de la serie de televisión dirigida por Carlos de Prada:

http://www.youtube.com/results?search_query=espa%C3%B1a+en+la+vereda

http://www.populartv.net/index.php/Programas/espanaenlavereda/

También en otros sitios como éste:

http://video.aol.com/video-search/query/españa%20en%20la%20vereda

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Programa de radio Los Decanos (Cope) con Carlos de Prada y Miquel Porta, sobre pesticidas. Escúchalo y acaso sepas de cosas que no sospechabas. Se emitió el 24-1-2009

http://www.cope.es/detalle_programa,26,1,16145

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ballenasSin duda, uno de los misterios más cautivadores de la Naturaleza es éste de los cantos de las ballenas. Estos sonidos que resuenan en el ya de por sí enigmático piélago.

Expertos del Instituto Tecnológico de Massachussets estudiaron los cantos aplicando un programa informático que permitía descomponerlos en las partes que los integraban y descubrieron -confirmando una teoria que ya habían lanzado en 1971 los biólogos Payne y McVay- que parecían tener su propia sintaxis , es decir, su propia forma de coordinar las palabras en oraciones. En concreto se estudiaron los cantos de la ballena jorobada, y se vio que tenian claros elementos de un lenguaje. Al igual que el habla humana, los cantos de las ballenas tienen una estructura jerárquica, apreciándose “palabras”, “oraciones”, “frases”,… que forman canciones que duran horas. En estas “composiciones” , que muy frecuentemente podrían ser de “amor” (ya que escuchan más comunmente en los machos en la época de celo) hay frases que se repiten con alguna periodicidad. Pese a ser más o menos repetitivos los cantos, que en ocasiones son largísimos (hasta 23 horas en alguna ocasión) van evolucionando con los años, con improvisaciones” que van intruduciendo los animales.

Científicos de la Universidad de Queensland estudiaron también los sonidos de la ballena jorobada y fueron capaces de detectar al menos 34 tipos de llamada diferentes, asociadas a distintas situaciones (ronroneos de celo, sonidos de madre con su ballenato, queja ante molestias, preocupación,…)

Una de las cosas más interesantes a considerar es la que apuntan científicos de la Universidad de Cornell, y que tiene que ver con la capacidad que tienen los cantos de ballena de propagarse por el mar. De modo que antes que el ruido de las embarcaciones a motor llenase los mares los cantos de las ballenas podían llegar a miles de kilómetros de distancia, comunicando a los cetáceos entre sí.

Hemos de tener presente que en el mar sentidos como el de la vista y el olfato no son tan importantyes como el del oído. Además en el agua la velocidad de propagación del sonido es muchas veces superior a la del aire.

No se sabe, obviamente que es lo que se comunican las ballenas entre sí. Se sabe que los cantos comparten muchos elementos comunes aún en grupos de ballenas muy distantes entre sí. Algunos científicos llegan a sugerir la existencia de una cultura de las ballenas transmitida durante siglos.

Se sabe que las ballenas son animales muy cooperativos. Por ejemplo que los balleneros, cuando veían una pareja de ballenas azules, mataban antes a la hembra porque sabían que el macho no iba a abandonarla y sería fácil así matarte a él despues.

Es evidente que tienen una enorme inteligencia. Su cerebro es muy grande y con una corteza muy compleja. Y en la Naturaleza no suelen permanecer estructuras grandes inútiles. Dios no ha dotado obviamente a la ballena de tanto cerebro para nada.

¿Sabremos alguna vez lo que quieren decirnos sus cantos acaso convertidos en una especie de conciencia de los océanos?. ¿Habrá en ellos algún reproche por los que hemos hecho con ellas y con los mares?

Si quieren escuchar algún canto de ballenas hay algunas webs que los proveen. Un ejemplo así a vuelapluma es http://www.scubadelivery.com/expertos/vida_marina/canto_de_las_ballenas.htm

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Organoestánnicos

 

 

COMPUESTOS ORGANOESTÁNNICOS

 

¿DÓNDE SE OCULTAN?

 

El uso que más ha dado que hablar ha sido como integrantes de pinturas para embarcaciones, a fin de que no se incrusten en ellas algas y otros elementos. Ya veremos en otros apartados los inquietantes efectos que tienen en algunos organismos, los cuales se dan a niveles sorprendentemente bajos, prácticamente indetectables. Son extraordinariamente persistentes en el medio. Destacan entre ellos el copolímero de tributilestaño (TBT) y el óxido de tributilestaño (TBTO) que se transforma en el primero con facilidad. Han sido prohibidos en diversos países, pero su uso sigue siendo muy extenso.

Los compuestos organoestánnicos han sido usados para las más diversas finalidades. No sólo como antiincrustantes en embarcaciones, muelles o aperos de pesca, sino como componentes de pesticidas (incluyendo los empleados en sistemas de refrigeración), conservadores de la madera, funguicidas en moquetas y suelos de PVC, en industrias papeleras, empresas de curtidos de pieles, empresas textiles, antimohos, pinturas, plantillas bactericidas para los pies, así como en la producción de silicona y poliuretano, por no hablar del PVC (tubos, paneles, juguetes,…). Precisamente la fabricación del PVC es la que utiliza la mayor cantidad de compuestos organoestánnicos a escala global.

Diversos estudios científicos han mostrado las más diversas vías de exposición humana a estas sustancias, como puedan ser papel de celofán para envolver alimentos , algunos guantes para fregar , e incluso estropajos o el papel con parafina para los hornos (1)

 

 

¿QUÉ DELITOS SE LES ATRIBUYEN?

 

Entre los compuestos organoestánnicos se cuentan sustancias altamente tóxicas. Las hay que son fetotóxicas, inmunotóxicas, cancerígenas –el TPT ,por ejemplo, actúa conjuntamente con algún PCB, en ese sentido- , tóxicas respiratorias o alergénicas. En general son considerados potentes inhibidores de enzimas metabólicas, pudiendo interferir muchos mensajes y procesos clave para el funcionamiento de las células. Aunque , como se verá en otro capítulo, lo que más fama les ha dado es su papel como perturbadores hormonales en algunas especies de moluscos marinos, sus efectos pueden ser mucho más amplios, afectando de forma severa, por ejemplo, y a dosis bajas, al tiroides de ratas embarazadas expuestas. A consecuencia de ello se ha registrado un mayor número de pérdidas tras la implantación, una reducción del número de crías así como del peso de estas, aumentos de las afecciones al desarrollo del esqueleto de los fetos y de los órganos genitales de las crías macho (2)

Los estragos que hacen sobre el sistema inmunológico tampoco parecen cosa de broma. Se ha estudiado como el TBT y el DBT afectan a la reproducción de los linfocitos humanos, debilitando la respuesta inmunológica clave ante cualquier infección (3). También se ha visto como el TBT, no contento con no dejar que se reproduzcan, propicia directamente la muerte de los linfocitos T humanos (4). O como el TBT, el BTP o el TPT inhiben la actuación de las células NK humanas, responsables de eliminar las células cancerosas (5) y el TPT limita la capacidad de matar bacterias de los neutrófilos humanos ( 6 ) . Estudios realizados en Japón han ligado sustancias de este grupo a la diabetes ( 7 ).

La Unión Europea ha establecido alguna medida de prohibición sobre alguna de las sustancias pero dejando puertas falsas abiertas que pueden hacer que se sigan utilizando bastante.

 

NOTAS

 

1 Ver, por ejemplo: Takahashi S. et al. (1999). Butylin residues in livers of humans and wild terrestrial mammals and in plastic products. Environ Pollution. 106 (2). 213-218.

 

2 Adeeko a et al (2003). Effects of in utero tributylin chloride exposure in the rat on pregnancy outcome. Toxicol Science; 74 (2): 407-415

 

3 Nakata H et al. (2002). Evaluation of mitogenin-induced responses in marine mamad and human lymphocytes by in-vitro exposure of butyltins and non-ortho coplanar PCBs. Envir Pollut; 120 (2): 245-253

 

4 Stridt H et al. (2001). Organotin-induced caspase activation and apoptosis in human peripheral blood lymphocytes. Chem Research Toxicol; 14 (7): 791-798

 

5 Whalen MM and Loganathan BG (2001). Butylin exposure causes a rapid decrease in cyclic AMP levels in human lymphocytes. Toxicol Appl Pharmacol; 171 (3): 141-148. Whalen MM et al. (2002). Brief butylin exposure induces irreversible inhibition of the cytotoxic function on human natural killer cells in vitro. Environ Research; 88 (1): 19-29.Whalen MM et al. (2003). Brief exposure to triphenyltin produces irreversible inhibition of the cytotoxic function on human natural killer cells. Environ Research; 92 (3): 213- 220.

 

6 Miura Y and Matsui H (1991) Inhibitory effects of phenyltin compounds on stimulus-induced changes in cytosolic free calcium and plasma membrane potencial of human neutrophils. Arch Toxicol; 65 (7): 562-569.

 

7 http://www.aibs.org/bioscience-press-releases/081201_persistent_pollutant_may_promote_obesity.html

 

 

 

 

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